sábado, 23 de abril de 2011

Libro del Profeta Oseas

Libro del Profeta Oseas


1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | 9 | 10 | 11 | 12 | 13 | 14

Os. 1, 1 - 9


[1:1] Esta es la palabra de Yavé que fue dirigida a Oseas, hijo de Beeri, en el tiempo que reinaron Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías en Judá, y Jeroboam, hijo de Joás, en Israel CÁSATE CON UNA MUJER QUE SE PROSTITUYE
[1:2] Cuando Yavé comenzó a hablar por medio de Oseas, le dijo al profeta: «Vete y cásate con una de esas mujeres que se entregan a la prostitución sagrada y ten hijos de esa prostituta. Porque el país se está prostituyendo al apartarse de Yavé.»
[1:3] Fue, pues, y tomó a Gomer, hija de Diblayim. Ella quedó esperando y le dio luego un hijo.
[1:4] Yavé entonces le dijo: «Ponle el nombre de Jezrael, porque dentro de poco haré pagar a los reyes de la familia de Jehú la sangre que derramó en Jezrael y no habrá más reyes en Israel.
[1:5] Aquel día yo haré que Israel sea derrotado en el valle de Jezrael.»
[1:6] Nuevamente Gomer quedó embarazada y dio a luz una niña. Y Yavé dijo a Oseas: «Ponle el nombre de No Amada, porque yo no seguiré teniendo más compasión de Israel para seguir perdonándolo.» (
[1:7] Pero tendré compasión de la casa de Judá y los salvaré por Yavé su Dios; los salvaré sin usar el arco ni la espada, ni la guerra ni los carros ni los caballos.)
[1:8] Cuando la niña ya estaba grandecita, Gomer quedó embarazada otra vez y dio a luz otro hijo.
[1:9] Y dijo Yavé: «Ponle el nombre de No mi Pueblo, porque ustedes no son mi pueblo y tampoco Yo Soy para ustedes.»


[2] Yavé pide a Os que tome por esposa a una de esas mujeres que participaban, a veces sólo por algún tiempo, en la "prostitución sagrada". A ellas acudían los que deseaban recibir los favores del dios Baal sobre sus siembras y ganados. El caso era muy frecuente en Israel y no escandalizaba sino a los verdaderos fieles de Yavé. Por eso Os empieza su matrimonio con amor grande, a sabiendas de que posiblemente le será infiel.Os está íntimamente desgarrado, siempre a la espera de un cambio de actitud de esa mujer liviana e idólatra, pero devorado por los celos y el enojo, cansado de perdonar constantemente. La seguirá amando y logrará finalmente rescatarla con su amor tan grande y misericordioso.La familia de Jehú (4): Jeroboam será el último rey de esa dinastía.Ponle el nombre de No-Amada. Aquí Os da a sus hijos un nombre que debe asombrar a toda la gente y por eso mismo confirmará lo que les está enseñando: Israel será derrotado en el valle de Jezrael; es un pueblo al que Yavé no ama ni reconoce como suyo.El versículo 7 fue seguramente agregado por los judíos que recopilaron las palabras de Os; habían visto el derrumbe de Israel anunciado por Os, mientras ellos sobrevivían.Fijarse en tampoco Yo Soy (9), hay allí una alusión al nombre de Yavé (Ex 3,15).Después de Os, los profetas emplearán los términos "prostitución" y "adulterio" para referirse a la idolatría. Véase Jeremías 2,2; 31,1; Ezequiel 16,23.Pero también dirán que Dios llama a Israel para que sea su esposa: Isaías 50,1; 54,6; 62,4 y el Cantar. Esta certeza de que Dios llama a los hombres a una alianza de amor y fidelidad atraviesa toda la Biblia, y en el último de sus libros vemos a la Jerusalén celestial, imagen de la Iglesia y de la humanidad rescatada, saliendo al encuentro de su esposo (Ap 21).El párrafo 2,1-3 no está en su lugar: debería leerse después del capítulo 3. Mi pueblo y Amadas: son el reverso de los nombres dados en 1,6 y 1,9.

Os. 2, 1 - 25


[2:1] Y los hijos de Israel serán tan numerosos como la arena del mar, que no pueden contarse ni medirse. Entonces, en vez de decirles: «Ustedes no son mi pueblo», les dirán:
[2:2] «Ustedes son los hijos del Dios vivo.» Se reunirán los hijos de Judá y los de Israel bajo un solo jefe, y desbordarán los límites del país; porque el día de Jezrael será un gran día.
[2:3] Ustedes llamarán a sus hermanos Mi pueblo, y a sus hermanas, Amadas.
[2:4] ¡Acusen a su madre, acúsenla, porque ella ya no es mi esposa ni yo soy su marido! Que se limpie de la infidelidad grabada en su rostro y tire afuera la impureza que se apegó a sus pechos.
[2:5] Porque si no, la desvestiré y la dejaré desnuda, y sin nada, como cuando nació; será entonces igual que un desierto, como tierra sin agua, y morirá de sed.
[2:6] Ya no querré más a sus hijos, porque son frutos de la prostitución.
[2:7] Sí, puesto que su madre se ha entregado y ha perdido su decencia. Ella decía: «Déjenme partir con mis amantes, que me dan mi pan y mi agua, mi lana y mi lino, mi aceite y mis bebidas.»
[2:10] Ella no veía que era yo el que le daba el trigo, el vino y el aceite y quien le proporcionaba en abundancia la plata y el oro que empleó para fabricar el Baal.
[2:11] Por eso vendré a recuperar mi trigo en la cosecha y mi vino nuevo en la vendimia; y le quitaré mi lana y mi lino, y todo lo que cubría su desnudez.
[2:12] Dejaré desnuda su vergüenza en presencia de sus amantes, y nadie la salvará de mis manos.
[2:13] Yo pondré fin a sus diversiones, a sus fiestas, lunas nuevas y sábados, a todas sus solemnidades.
[2:14] Echaré a perder su viña y sus higueras, pues ella decía : «Son mi salario, me las han dado mis amantes.» Las dejaré como terreno baldío, y se las comerán los animales.
[2:15] Yo le tomaré cuentas por los años de los Baales en que les ofrecía incienso y en que se ponía sus aros y collares para correr detrás de sus amantes; y se olvidaba de mí, la ingrata.
[2:8] Por eso voy a impedir su paso con espinos, y a cercarla con una cerca para que no encuentre ya caminos.
[2:9] Perseguirá a sus amantes y no los alcanzará, tratará de encontrarlos, pero en vano. Entonces se dirá: «Voy a levantarme, y volveré donde mi primer marido, pues con él me iba mejor que ahora.»
[2:16] Por eso ahora la voy a conquistar, la llevaré al desierto y allí le hablaré a su corazón.
[2:17] Le devolveré sus viñas, convertiré el valle de la Mala Suerte en un lugar de esperanzas. Y allí ella me responderá como cuando era joven, como en los días en que subió de Egipto.
[2:18] Aquel día, dice Yavé, ya no me llamarás más «Señor mío», sino que me dirás «Marido mío».
[2:19] Sacaré de su lengua los nombres de los baales, para que ya no se acuerde de esos nombres.
[2:20] Ese día haré un pacto con las fieras salvajes, con las aves de rapiña y las serpientes de la tierra, para que no le hagan daño. Romperé el arco y la espada, alejaré de su tierra la guerra, y haré que la gente duerma segura ahí.
[2:21] Yo te desposaré para siempre. Justicia y rectitud nos unirán, junto con el amor y la ternura,
[2:22] Yo te desposaré con mutua fidelidad, y conocerás quién es Yavé.
[2:23] En ese día, palabra de Yavé, responderé a los cielos y ellos responderán a la tierra.
[2:24] La tierra responderá al trigo, al vino nuevo y al aceite, y éstos harán honor al nombre de Jezrael.
[2:25] Yo sembraré para mí en el país, tendré compasión de No Amada y diré a No mi Pueblo: «Tú eres mi pueblo»; y él me contestará: «Tú eres mi Dios.»


[4] En el discurso presente se confunden las personas de Os, que amenaza a su esposa, y de Yavé, que reprende a su pueblo.En Israel nadie renegaba de Yavé, Dios de la raza y salvador en las crisis nacionales. Pero pensaban que la fertilidad de la tierra y del ganado se debía a otros, a los Baales, y que Yavé no tenía poder en estas cuestiones. Por eso, Yavé amenaza con quitarles todos los productos de la tierra y la tierra misma, para que vean que todas sus riquezas vienen sólo de él.En todo tiempo acostumbramos confiar a diferentes dioses los varios campos de nuestra existencia. Unos tienen «mucha fe» en Cristo para solucionar sus apuros, pero tienen un culto del sexo bien parecido al de los fieles de Baal. Otros reverencian a Dios en público, pero organizan una sociedad opresora, conforme a las leyes del dinero y de la razón del más fuerte. El calvario de Latinoamérica viene a sancionar el pecado de una sociedad destruida por sus ídolos.Por eso la llevaré al desierto, y allí hablaré a su corazón (16). Yavé va a quitarle todo a Israel para que vuelva a ser pobre como en el desierto, en tiempos de Moisés. Así sabrá que todo viene de Dios, y confiará en él. Entonces me iba mejor que ahora. Es lo que también dirá el hijo pródigo (Lucas 15,17).No me llamarás «Señor mío» (18). Aquí Os usa la palabra "Baal mío". Pues Baal significa, en hebreo, Señor. Ese nombre se daba a los dioses cananeos, pero fácilmente los israelitas honraban a Yavé con este título. Pero él no quiere ser un «Baal» entre los otros, sino «el esposo».Yo te desposaré para siempre (21). Dios ofrece a los hombres una nueva alianza, o sea, un nuevo trato con él. No una nueva religión con mandamientos diferentes, sino una relación personal que nace del corazón purificado y renovado (Jer 31,31). Esta unión en el amor y la fidelidad es la que Jesús trajo a la humanidad (Jn 1,17).Aquel día haré un pacto con las fieras salvajes. Después de las pruebas, Os vislumbra una era feliz en que Yavé devolverá la tierra a su pueblo purificado. Ya no habrá fuerzas hostiles: haré que la gente duerma segura.Al final (3,2), Os es más fuerte que la infidelidad de su esposa, y paga su rescate al sacerdote de Baal al que ella se había entregado.

Os. 3, 1 - 5


[3:1] Yavé me dijo: «Vuelve a querer de nuevo a una mujer adúltera que hace el amor con otros, así como Yavé ama a los hijos de Israel a pesar de que lo han dejado por otros dioses y les ofrecen tortas de pasas.»
[3:2] Recuperé, pues, a mi esposa, pagando por ella quince monedas de plata y una carga y media de cebada.
[3:3] Y le dije: «Te quedarás aquí conmigo mucho tiempo, sin ofrecerte a nadie y sin traicionarme con ningún hombre, y yo tampoco tendré relaciones contigo.»
[3:4] Porque también por muchos días los hijos de Israel quedarán sin rey, sin jefe, sin sacrificios, sin piedras sagradas, sin consultas a Yavé y sin ídolos para proteger la casa.
[3:5] Después volverán los hijos de Israel, buscarán a Yavé, su Dios, y a David, su rey. Cuando llegue el momento acudirán llenos de respeto a Yavé para recibir sus beneficios.

Os. 4, 1 - 18


[4:1] Escuchen lo que dice Yavé, hijos de Israel. Yavé tiene un pleito pendiente con la gente de esta tierra, porque no encuentra en su país ni sinceridad, ni amor, ni conocimiento de Dios.
[4:2] Sólo hay juramentos en falso y mentiras, asesinato y robo, adulterio y violencia, crímenes y más crímenes.
[4:3] Por eso todo el país está de duelo y están deprimidos sus habitantes. Y desaparecen hasta los animales salvajes, las aves del cielo y los peces del mar.
[4:4] Pero que nadie acuse o se defienda, pues contra ti, sacerdote, es mi demanda.
[4:5] Tropezarás en pleno día y contigo tropezará el profeta en la noche, pues haré callar sus oráculos.
[4:6] Mi pueblo languidece por falta de conocimiento, y como tú has dejado que se perdiera el conocimiento, yo también haré que pierdas mi sacerdocio. Te has olvidado de mi Ley, y también yo me olvidaré de tus hijos.
[4:7] Todos por igual me han ofendido, pues me han dejado a mí, su Gloria, por ir a unas vergüenzas.
[4:8] Y como comen de los animales que mi pueblo ofrece por el pecado, les conviene que mi pueblo siga pecando.
[4:9] Trataré al sacerdote como al pueblo y le pediré cuentas por su conducta; a cada cual retribuiré según sus obras.
[4:10] Comerán, pero sin quedar satisfechos; se prostituirán, pero no ganarán nada, porque han traiciondo a Yavé.
[4:11] Prostitución, vino y aguardiente se han hecho dueños de su mente.
[4:12] Mi pueblo consulta a un palo y espera la respuesta de un bastón, pues un espíritu de infidelidad lo arrastra a engañar a su Dios con otros dioses.
[4:13] En lo alto de los cerros ofrecen sacrificios y sobre las lomas queman incienso bajo cualquier encina, álamo o espino cuya sombra sea agradable. Por esto, si sus hijas se hacen prostitutas o si sus nueras engañan a sus maridos,
[4:14] no castigaré ni a sus hijas ni a sus nueras porque sean prostitutas o infieles, pues ustedes mismos se encierran con las prostitutas y sacrifican con los consagrados a la prostitución. De este modo, un pueblo que no entiende acaba por perderse. (
[4:15] Si Israel es infiel, tú al menos, Judá, no cometas la misma falta. No vayan a Guilgal ni suban a Betaven, ni juren allá por la vida de Yavé.)
[4:16] Si Israel se muestra rebelde como una vaquilla salvaje, ¿cómo podrá Yavé llevarlo a pastar como un cordero a pleno campo?
[4:17] Efraím se ha aliado con los ídolos; ¡que su Dios lo deje, pues! Se despiertan de su borrachera para salir con prostitutas y prefieren su vergonzoso ídolo a mi Gloria.
[4:18] Se lo llevará el viento en sus alas, y no habrán ganado nada con sus sacrificios.


[1] Otros profetas condenarán en igual forma las faltas y la irresponsabilidad de las autoridades civiles y religiosas, por cuya causa sufre todo el pueblo (ver Is 5,13; Miqueas 3,1).En el párrafo 4,11-14 sigue acusando a los sacerdotes que imitan las prácticas de los sacerdotes paganos: adivinación y prostitución.

Os. 5, 1 - 15

CONTRA LOS JEFES
[5:1] Escuchen esto, sacerdotes; estén atentos, jefes de Israel; presten atención los de la casa del rey, pues esta sentencia es para ustedes: Han sido como un lazo de cazador en Mispá y como una red tendida en el Tabor. Yo los voy a castigar a todos porque se han hundido hasta el cuello en la corrupción.
[5:2] Sé quién es Efraím y no me es desconocido Israel.
[5:3] Tú, Efraím, te has entregado; tú, Israel, te has ensuciado.
[5:4] Sus faltas les impiden volver a su Dios, un espíritu de prostitución se ha hecho dueño de ellos y ya no conocen a Yavé.
[5:5] El orgullo de Israel lo condena. Israël y Efraím están en crisis a causa de su pecado.
[5:6] Con sus ovejas y sus bueyes irán en busca de Yavé, pero no lo encontrarán porque se ha alejado de ellos.
[5:7] Han traicionado a Yavé y sus hijos son ilegítimos: ¡que el destructor los devore junto con sus campos!
[5:8] Toquen el cuerno en Gueba, la trompeta en Rama. Den la alarma en Betaven, la voz de alerta en Benjamín. Ténganlo por seguro, tribus de Israel,
[5:9] que cuando llegue su hora, Efraím será destruido.
[5:10] Como los reyes de Judá han tratado de ensanchar sus dominios, mi furor los va a llevar como un torrente.
[5:11] Efraím es un opresor y dicta sentencias injustas, pues se deja llevar por las apariencias.
[5:12] Pues bien, yo seré como polilla para Efraím y como carcoma para la gente de Judá. Efraím sabe que está enfermo,
[5:13] y Judá, que tiene úlceras. Por eso Efraím ha ido a Asiria y ha mandado mensajeros al gran rey, pero éste no podrá sanarlos ni curarles sus llagas.
[5:14] Yo seré como un león para Efraím, y como un cachorro para la gente de Judá. Yo, sí, yo mismo lanzaré un zarpazo y huiré, me llevaré mi presa y nadie me la podrá quitar.
[5:15] Volveré a mi casa hasta que se reconozcan culpables y vengan a verme. En su angustia me buscarán:


[1] No olvidemos que el pueblo del norte, llamado reino de Israel, estaba formado por las tribus de Jacob o tribus de José (ver Génesis 35,23). Las tribus de José eran dos: Efraím, la más importante, y Manasés. Cuando Os usa las palabras Efraím, José, Jacob, Israel, se dirige, en realidad, a un solo pueblo.


[8] Se trata de las guerras de Israel. Nótese la última frase: Yavé se esconde y deja a su pueblo en la oscuridad para que vuelvan a buscarlo (ver Jn 7,34).

Os. 6, 1 - 11


[6:1] «Vengan, volvamos a Yavé; pues si él nos lesionó, él nos sanará; si él nos hirió, él vendará nuestras heridas.
[6:2] Dentro de poco nos dará la vida, al tercer día nos levantará y viviremos en su presencia.
[6:3] Empeñémonos en conocer a Yavé. Su venida es tan cierta como la de la aurora, y su intervención, tan repentina como la llegada del día. Llegará como la lluvia, como el aguacero que riega la tierra.
[6:4] «¿Qué he de hacer contigo, Efraím? ¿Cómo he de tratarte, Judá? El cariño que me tienen es como una nube matinal, como el rocío que sólo dura algunas horas.
[6:5] Por eso les envié profetas para desarraigarlos, y de mi propia boca salió su sentencia de muerte.
[6:6] Porque me gusta más el amor que los sacrificios, y el conocimiento de Dios, más que víctimas consumidas por el fuego.»
[6:7] Pero ellos no cumplieron mi alianza en Adam, pues allí me traicionaron.
[6:8] Galaad, ciudad de malhechores, está llena de huellas de sangre.
[6:9] Como una banda de salteadores, los sacerdotes se juntan para asaltar a los que pasan por el camino de Siquem: lo que hacen es una vergüenza.
[6:10] He visto una cosa horrible en Betel; pues allá Efraím se prostituye, Israel se deshonra.
[6:11] (A ti, Judá, te espera una buena cosecha cuando traiga de vuelta a los desterrados de mi pueblo y sane a Israel).


[1] El hombre lamenta sus errores, pero su sinceridad no es tal que se aleje de sus pecados. Piensa contentar a Dios con ofrecerle algunos sacrificios, pero está lejos del amor verdadero que se prueba con la obediencia; prefiere ofrecer sacrificios costosos que él mismo decide, en vez de obedecer lo que Dios le pedía.Quiero amor, no sacrificios. En una oportunidad Cristo rebatió a los fariseos con esa frase (ver Mateo 9,13).


[7] Adam, Galaad, Betel, lugares donde se celebra el culto a Yavé mezclado con prácticas paganas.

Os. 7, 1 - 16


[7:1] El pecado de Efraím y la malicia de Samaria han quedado de manifiesto, pues no actuaron con sinceridad. En la casa entra el ladrón, en los caminos asalta la pandilla.
[7:2] Ellos no se fijan que tengo presente su maldad. Ahora mismo sus obras están delante de mí acusándolos.
[7:3] Entusiasman al rey con su astucia, y a los cortesanos, con sus mentiras.
[7:4] Todos están ardiendo de pasión, calientes como un horno que ha dejado encendido el panadero mientras amasa y espera que la masa se levante.
[7:5] El día del rey los jefes se calientan y se embriagan, y él tiende su mano a los que se ríen
[7:6] cuando se acercan. Pero sus corazones se van enardeciendo en su conspiración como un horno; toda la noche está en calma, pero a la mañana arde como una llama de fuego.
[7:7] Todos se enardecen como un horno y devoran a sus gobernantes. Así han perecido todos sus reyes sin que ninguno de ellos me pidiera auxilios.
[7:8] Efraím irá a ablandarse en tierra extranjera. Efraím es una tortilla que se ha quemado por un solo lado.
[7:9] Los extranjeros consumen sus energías sin que se dé cuenta. Su cabeza está sembrada de canas y él no lo nota.
[7:10] Su misma arrogancia condena a Israel, pero no se han vuelto a Yavé, su Dios, ni tratan, a pesar de todo, de buscarlo.
[7:11] Efraím es como una paloma tonta y sin juicio, pues o bien llaman a Egipto, o bien parten a Asiria.
[7:12] Pero adondequiera que vayan yo les pondré una trampa; los haré caer como a las aves del cielo, como una red los atraparé para su desgracia.
[7:13] ¡Ay de ellos que se han alejado de mí! ¡Que la desgracia se los lleve, porque me han traicionado! ¿Acaso debo liberarlos, después que me han sido infieles?
[7:14] Se lamentan en sus lechos, pero no se acuerdan de invocarme sinceramente; se asustan porque les va a faltar el trigo o el vino, pero continuan alejados de mí.
[7:15] Cuando les daba la fuerza, maquinaban contra mí.
[7:16] Prefieren lo que es malo y son como un arco que no apunta. Sus jefes morirán acuchillados por haber proferido tantas injurias, y en Egipto se reirán de ellos.

Os. 8, 1 - 14


[8:1] Prepárate a tocar la corneta pues aquí viene la desgracia y se deja caer como un águila sobre los de la Casa de Yavé. No han respetado mi alianza y han rechazado mi Ley.
[8:2] Ellos me aclaman: «Dios mío, nosotros los de Israel te conocemos.»
[8:3] Pero Israel ha rechazado el bien y por eso el enemigo lo perseguirá.
[8:4] Se han elegido reyes sin que esto viniera de mí; se han dado jefes que yo no conocía. Con su oro y su plata se han fabricado ídolos, y yo se los quitaré.
[8:5] Le tengo asco a tu ternero, Samaria, y estalla mi cólera contra él. ¿Cuánto tiempo más esperarán para limpiarse
[8:6] hijos de Israel? No es un Dios, pues ha sido hecho por un escultor; por eso el ternero de Samaria se hará cenizas.
[8:7] Como siembran vientos, cosecharán tempestades. Su trigo no echará espigas, la espiga no dará harina; y si llega a dar algo, se la comerán los extranjeros.
[8:8] Israel ha sido devorado y ahora aparece en medio de las naciones como una cosa que no sirve. Efraím era un burro orgulloso.
[8:9] Pero miren cómo subió a Asiria llevando regalos a sus amantes.
[8:10] Sin embargo, por más que se hayan hecho amigos en las naciones, pronto los voy a dispersar y dentro de poco no podrán ungir más reyes ni príncipes.
[8:11] Efraím multiplicó los altares, pero éstos sólo le han servido para pecar.
[8:12] Aunque escribiera mil preceptos para él, los consideraría como cosa sin importancia.
[8:13] ¿Acaso quieren ofrecer sacrificios? ¡Que los ofrezcan, pues, y que se coman la carne! Pero Yavé no se siento agradecido por ellos, pues se está acordando de su falta; va a castigar sus pecados y los va a mandar nuevamente a Egipto.
[8:14] Israel se ha olvidado de su creador y construye palacios; Judá, por su parte, multiplica las ciudades fortificadas; pero yo prenderé fuego a sus ciudades e incendiaré sus castillos.


[1] El profeta es un centinela (ver Ez 3,17). Os condena a esos reyes que no vienen de Dios, ya que al comienzo se establecieron por sí mismos. Solamente los hijos de David, en el sur, eran los elegidos de Dios; además, nunca se preocuparon por ser los representantes de Dios frente a su pueblo ni de cumplir sus planes.Luego viene la condenación de los becerros de oro instalados en Betel para honrar a Yavé (ver 1 Reyes 12,28).


[11] El culto exterior y los banquetes sagrados después del sacrificio no hacen que Dios olvide el pecado.Os echa una mirada al pasado de Israel. «Volverá a Egipto» (9,3), es decir, que de nuevo volverá a ser sometido.

Os. 9, 1 - 17

ANUNCIO DEL DESTIERRO
[9:1] No te alegres, Israel, no te regocijes como las naciones paganas, porque tú has traicionado a tu Dios y, con tal de que te dieran algo, te entregabas en cualquier era donde se trillara.
[9:2] Pero ni la era ni el lagar les proporcionarán el sustento necesario, y hasta el vino les faltará.
[9:3] No vivirán más en la tierra de Yavé, Efraím volverá a Egipto y en su destierro de Asiria comerán alimentos impuros.
[9:4] Ya no derramarán más vino en homenaje a Yavé, ni le ofrecerán más sacrificios. Su pan será como el pan que se sirve en un velorio, que deja impuros a todos los que lo comen. Su pan será sólo para ellos, pues no podrán llevarlo a la Casa de Yavé.
[9:5] ¿Qué harán ustedes el día de la peregrinación para la fiesta de Yavé?
[9:6] Ustedes saldrán, pero huyendo después de la derrota. Egipto los recogerá, y en Menfis serán sepultados. Las ortigas guardarán sus tesoros de plata y las zarzas crecerán en sus casas.
[9:7] Ha llegado la hora de rendir cuentas; ha llegado la hora del desquite: ¡que todo Israel lo sepa! Los profetas serán como locos y los inspirados ya no sabrán qué decir, pues, así como fue grande tu pecado, enorme será tu desastre.
[9:8] Efraím monta guardia ante mi Dios y el profeta trata de impedir que el enemigo llegue de sorpresa, anunciando el ataque contra el templo de sus ídolos.
[9:9] Se han corrompido profundamente como aquel día en Guibea, pero Yavé se acordará de su culpa y castigará sus pecados.
[9:10] Israel fue para mí como uva silvestre encontrada en el desierto, y sus padres me parecieron como si fueran las primeras brevas; pero no bien habían llegado a Baal-Peor, se vendieron al ídolo y se hicieron tan aborrecibles como el ídolo que amaban.
[9:11] La gloria de Efraím se volará como un pájaro: no más hijos, no más embarazos, no más concepción.
[9:12] Por más que críen hijos, se los quitaré antes que lleguen a hombres. ¡Ay de ellos cuando me aparte de ellos!
[9:13] Ya ha visto Efraïm entregando sus hijos al cazador; Efraím tendrá que llevar sus hijos al matadero.
[9:14] Dales, Yavé... ¿Qué les darás? ¡Haz que sus entrañas sean estériles y que se sequen sus pechos!
[9:15] En Guilgal salió a relucir toda su maldad. Allí fue donde les tomé odio. Los echaré de mi casa por todos sus crímenes; no les tendré más cariño, pues todos sus jefes son unos rebeldes.
[9:16] Efraím se está muriendo, sus raíces se están secando y ya no habrá más frutos. Y aunque tengan hijos, yo haré morir el apreciado fruto de su seno.
[9:17] Como no le hicieron caso, mi Dios los echará de su presencia y andarán como vagabundos por la tierra.

Os. 10, 1 - 15


[10:1] Israel era una viña excelente que daba uva en abundancia. Cuanto más eran loos frutos, más multiplicaba sus altares; mientras mejor le iba al país, más embellecía sus pilares sagrados.
[10:2] Su cariño está repartido, pero me lo van a pagar. Yavé mismo derribará sus altares y demolerá sus monumentos sagrados.
[10:3] Ahora andan diciendo: «Nos quedamos sin rey por no haber respetado a Yavé. Pero, ¿qué podría haber hecho el rey en favor nuestro?»
[10:4] Dejen que hablen, y que juren en falso, y que celebren convenios, pues su sentencia está lista para florecer, como hace la hierba mala entre los surcos de los sembrados.
[10:5] Los habitantes de Samaria se lamentan por su ternero de Betavén; su pueblo hace duelo por el ternero, y los sacerdotes lloran a su glorioso ídolo;
[10:6] pues él también es llevado a Asiria, como regalo para el gran rey. Para Efraím será una afrenta, ¡qué vergüenza para Israel!
[10:7] Su rey será sacado de Samaria como se limpia la espuma de la superficie de un estanque.
[10:8] Los santuarios altos de Aven, donde pecaba Israel, serán destruidos; zarzas y cardos cubrirán sus altares. Entonces dirán a las montañas: «Escóndannos», y a los cerros: «Caigan sobre nosotros».
[10:9] Desde aquel día en Guibea estás pecando, Israel; no has cambiado nada. ¿No serán castigados como lo fueron los malvados en Guibea?
[10:10] Yo los castigaré y las naciones se juntarán contra ellos por su doble crimen.

AMENAZAS Y LLAMAMIENTO A LA CONVERSIÓN
[10:11] Efraím es una vaquilla bien domesticada, a la que le gusta trillar; pero yo voy a poner un yugo sobre su hermosa cabeza:
[10:12] Israel tirará del arado, Jacob rastrillará. Siembren, pues, según la justicia, y cosechen la bondad. Roturen para ustedes tierras sin cultivar, pues es tiempo de buscar a Yavé hasta que venga a traerles la justicia.
[10:13] Pero ustedes han sembrado el mal, han cosechado la injusticia y se han comido el fruto de la mentira. Ya que tú te sientes orgulloso de tus carros y de tu ejército numeroso,
[10:14] reinará la confusión en tus ciudades y serán demolidas tus fortalezas, como pasó cuando Salmán atacó y destruyó a Betabel, y todo fue aplastado, la madre con sus hijos.
[10:15] Así te voy a tratar, Israel, por todo el mal de tus acciones malas. El rey de Israel desaparecerá en la tormenta.

Os. 11, 1 - 11

DE EGIPTO LLAMÉ A MI HIJO
[11:1] Cuando Israel era niño, yo lo amé, y de Egipto llamé a mi hijo.
[11:2] Pero mientras los llamaba, más se alejaban de mí. Ofrecieron sacrificios a los baales y quemaron incienso ante los ídolos.
[11:3] Yo, sin embargo, le enseñaba a andar a Efraím, sujetándolo de los brazos, pero ellos no entendieron que yo cuidaba de ellos.
[11:4] Yo los trataba con gestos de ternura, como si fueran personas. Era para ellos como quien les saca el bozal del hocico y les ofrece en la mano el alimento.
[11:5] Pero ¡volverán a Egipto! Ya que no han querido volver a mí, tendrán por rey a Asiria.
[11:6] La espada arrasará sus ciudades, exterminará a sus hijos y se saciará con sus fortalezas.
[11:7] Mi pueblo está pagando ahora su infidelidad. Llamen si quieren a Baal, pero nadie lo levantará.
[11:8] ¿Cómo voy a dejarte abandonado, Efraím? ¿Cómo no te voy a rescatar, Israel? ¿Será posible que te abandone como a Adma o que te trate igual que a Seboím? Mi corazón se conmueve y se remueven mis entrañas.
[11:9] No puedo dejarme llevar por mi indignación y destruir a Efraím, pues soy Dios y no hombre. Yo soy el Santo que está en medio de ti, y no me gusta destruir.
[11:10] Ustedes seguirán a Yavé, que rugirá como león. Sí, rugirá y sus hijos vendrán temblorosos desde el occidente.
[11:11] De Egipto acudirán como pájaros, del país de Asur como palomas, y haré que vuelvan a habitar sus casas. Palabra de Yavé.


[1] Israel es el niño mimado de Dios. En otro tiempo lo sacó de Egipto, y desde entonces viene llamándolo y tratando de atraerlo hacia sí, mas Israel sigue su conducta depravada, que le acarreará castigos.Soy Dios y no hombre (9). Los percances que nos parecen castigos de Dios son, en realidad, los medios que él considera más apropiados para llevar a cabo la formación de cada persona. (Ver Heb 12,7; 2 Mac 6,16; Sab 11,23).

Os. 12, 1 - 15


[12:1] Efraím me ha rodeado de mentira; la gente de Israel, de falsedad; sigue todavía a su baal y se apega a sus divinidades.
[12:2] Efraím vive de ilusiones y corre todo el día tras el viento de oriente. Multiplica las mentiras y las violencias, hace alianza con Asiria mientras se pone bien con Egipto.
[12:3] Por eso Yavé tiene una querella contra Israel; va a pedir cuentas a Jacob y darle su merecido por lo que ha hecho.
[12:4] Ya en el seno materno suplantó a su hermano y, cuando era hombre, peleó con Dios. Luchó con el ángel, lo venció.
[12:5] Le suplicó llorando que le diera la bendición. Lo encontró en Betel y allí le habló
[12:6] Yavé Dios de los Ejércitos (Yavé es su nombre).
[12:7] Por eso tú regresa donde tu Dios, actúa con amor y justicia, y confía siempre en él.
[12:8] Eres un verdadero Cananeo, tú acostumbrabas a meter trampas con balanzas mal ajustadas.
[12:9] Efraïm dice: «Yo me he enriquecido y me he juntado una fortuna»; pero no guardará nada de todo lo que ha juntado, pues estaba actuando mal.
[12:10] Yo, Yavé, que soy tu Dios desde Egipto, te haré vivir de nuevo en tiendas de campaña, como en aquellos días del Encuentro.
[12:11] Hablaré a los profetas, multiplicaré las visiones y dictaré sentencias por medio de los profetas.
[12:12] Si Galaad no es más que pecado, ellos no son más que mentira; en Guilgal ofrecen sus sacrificios a los terneros; por eso sus altares no serán más que piedras esparcidas en el campo.
[12:13] Huyó Jacob a las llanuras de Aram, sirvió Israel por una mujer, y por una mujer guardó rebaños.
[12:14] Por medio de un profeta hizo subir Yavé a Israel de Egipto y por medio de un profeta lo guardó,
[12:15] pero Efraím lo ha colmado con sus provocaciones; por eso hará que recaiga sobre él la sangre que ha derramado, y su Señor le devolverá las ofensas que le ha hecho.


[1] En los capítulos 12 y 13, Os retoma la historia de Israel. Recuerda los aspectos negativos del personaje de Jacob, el antepasado del pueblo: para el v.5, véase Gén 32 y 28; v.13, ver Gén 29. En 13,2 los terneros de oro hechos por Jeroboam darán origen al relato del ternero de oro (Ex 32).Fijarse en 13,14: Dios atrae sobre su pueblo la muerte y la destrucción. Pablo dará a este versículo un sentido totalmente opuesto en 1 Cor 15,55.

Os. 13, 1 - 15


[13:1] Cuando Efraím hablaba, todos temblaban de espanto, pues era poderoso en Israel; pero decayó apenas se puso a pecar con el Baal.
[13:2] Y todavía siguen pecando, pues se han fabricado con su plata un ídolo de metal fundido, diseñado a su gusto. Esto no es más que obra de artesanos, pero ellos dicen: «Ofrezcanles sacrificios», y hombres como ellos besan a un ternero.
[13:3] Por eso serán como neblina matinal, como el rocío que pronto se seca, como paja barrida por el viento, como el humo que escapa por la ventana.
[13:4] Sin embargo, yo soy Yavé, tu Dios, desde la tierra de Egipto; no conoces otro Dios fuera de mí, ni tienes más Salvador que yo.
[13:5] Yo te conocí en el desierto, en esa tierra seca.
[13:6] Yo les di de comer; pero cuando estuvieron satisfechos, se llenó de orgullo su corazón y se olvidaron de mí.
[13:7] Pues bien, yo fui para ellos como un leopardo; me pongo al acecho en su camino como una pantera;
[13:8] me lanzo sobre ellos como un oso al que le han quitado sus crías, y desgarro la funda de su corazón. Como leona, allí mismo los devoro y los destrozo como fiera salvaje.
[13:9] Ya estás destruído, Israel, ¿quién vendrá en tu ayuda?
[13:10] ¿Dónde está tu rey para que te salve?, ¿y tus jefes para que te protejan? ¿No decías: «Dame un rey y unos jefes»?
[13:11] Te di un rey para que no me molestaras más, y ahora te lo quito porque ya me aburriste.
[13:12] La falta de Efraím es mantenida en reserva y se guarda en un lugar seguro su pecado.
[13:13] Le llegan los dolores de parto y el niño está listo para nacer; mas no sale, pues es un hijo tarado.
[13:14] ¿Yo los libraré del poder del sepulcro? ¿Yo los salvaré de la Muerte? ¡No! ¿Dónde están, oh Muerte, tus plagas? ¿Dónde están, oh Sepulcro, tus azotes? No quiero tenerles más compasión.
[13:15] Efraím creció más que sus hermanos, pero sobre él pasará el viento del este, el soplo de Yavé subirá del desierto; se secarán sus vertientes y se agotará su manantial; consumirá su tierra y todas sus riquezas.

Os. 14, 1 - 10


[14:1] Samaria recibirá su castigo por haberse rebelado contra Yavé: sus habitantes serán acuchillados, sus niños serán pisoteados y les abrirán el vientre a sus mujeres embarazadas.
[14:2] Vuelve, Israel, junto a Yavé, tu Dios, pues tus faltas te hicieron tropezar.
[14:3] Preparen sus palabras y vuelvan a Yavé para decirle: «¡Quita el pecado y acepta lo bueno, que esta confesión nuestra reemplace cualquier ofrenda!
[14:4] Asiria no nos salvará, ni confiaremos más en los caballos, ni a la estatua que hicieron nuestras manos volveremos a decirle Dios nuestro;en ti sólo encuentra compasión el huérfano.»
[14:5] - Yo sanaré su infidelidad, los amaré con todo el corazón pues ya no estoy enojado con ellos.
[14:6] Yo seré para Israel como el rocío; florecerá como una azucena y extenderá sus raíces como el árbol del Líbano.
[14:7] Sus retoños brotarán por todas partes, tendrá como el olivo mucha prestancia y será su perfume como el del Líbano.
[14:8] Volverán a sentarse bajo mi sombra; serán vigorosos como el trigo, y les brotarán flores como a la vid; serán tan renombrados como los vinos del Líbano.
[14:9] Efraím, ¿qué tienes ya que ver con los ídolos? Yo te miro y aguardo tu respuesta, yo que soy como un ciprés siempre verde: si tienes frutos, esto te viene de mí.
[14:10] Si alguien es sabio,que comprenda estas palabras,y si es inteligente, que las entienda.Pues los caminos del Señor son derechosy por ellos caminan los buenos,mientras que los malos en ellos tropiezan.


[2] El libro de Os termina con estas palabras alentadoras. Después de la prueba, Israel buscará a Yavé, el cual se dejará encontrar. La reconciliación de los hombres con Dios será un verdadero matrimonio, e irá a la par con una reconciliación de la humanidad con la naturaleza. Esto ya se dijo en 2,17-22 y se desarrollará en el Cantar, el cual volverá a usar algunas comparaciones sacadas de Os.

Libro del Profeta Oseas

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