lunes, 1 de junio de 2015

Calatayud "solar" de San Íñigo - La Sobresaliente - Calatayud

Calatayud "solar" de San Íñigo - La Sobresaliente - Calatayud

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Calatayud “solar” de San Íñigo



Los ensanches en las ciudades, cosa ya común desde el XVIII,
parece que nunca terminan de pasar de moda. Si en principio, ya en época
de la ilustración, se hicieron por salubridad y embellecimiento;
llegados a estas alturas del siglo XXI habremos de proponer excusas
menos manidas que las anteriormente expuestas para poder “ensanchar”, a
nuestras “anchas”, el castigado entramado urbano.


Hoy en “La Sobresaliente” vamos a hablar de uno de esos espacios de
Calatayud que recientemente han cambiado de fisonomía: el de la plaza de
San Benito, pero no va a ser hablando del Monasterio que le da nombre,
sino de dos casas que se situaban a su costado y que hoy no son sino un
recuerdo vago para Vista monasterio de San Benito de Calatayudmuchos
de nosotros. ¿Por qué habría de defender la existencia de esos dos
inmuebles si la reforma resultante no ha terminado siendo
desafortunada?, pues porque, aunque parezca mentira, todo, en una ciudad
como Calatayud, tenía una razón de ser. En primer lugar aclarar que
estas dos casas eran testimonio de la configuración del conjunto
fortificado de la población por el lado este. Y es que la muralla, por
este flanco, estaba formada por las antiguas tapias del convento de San
Benito y de San Francisco, la casa de los canónigos del Sepulcro y por
estos modestos edificios que muchos hemos alcanzado a conocer. En
segundo lugar porque, aunque hubiera desaparecido, sobre uno de estos
edificios, apoyaba una de las entradas menores a la población: el
postigo de San Benito, del que todavía se conservaban fotografías y que
incluso podría haberse recuperado como bien propuso Agustín Sanmiguel en
alguna de sus publicaciones. Y en tercer lugar porque existía una
tradición que ha sido totalmente olvidada pero que don Vicente de la
Fuente consigna en uno de sus primeros escritos, por la cual una de esas
casas fue el lugar de nacimiento de San Íñigo. Yo sé que el dato
resultará sorprendente para muchos curiosos de Calatayud, pero por lo
que se ve, el edificio del convento de las Benitas, no era el único de
los lugares barajados como cuna de nuestro santo patrón.


Antiguo Monasterio de San Benito de Calatayud
Lugar donde se situaba el antiguo postigo de San Benito de entrada a la población
Mucho se ha escrito sobre la relación entre San Íñigo y Calatayud. La
mayoría de testimonios sitúan su nacimiento en el barrio de los
mozárabes de esta ciudad, sobre el año 1000. Y se amparan en la donación
en 1148 de Ramón Berenguer IV al monasterio de San Salvador de Oña
(lugar donde se encuentra enterrado nuestro patrón), del cenobio
benedictino situado en estos lares y del cual todavía subsiste su
iglesia. Los que tuvisteis la suerte de participar en “Un paseo de
muerte”, el pasado puente de Todos los Santos, organizado por la
Asociación Torre Albarrana, os daríais cuenta de un dato curioso que
resalto el cronista de aquel evento, el estudioso de Calatayud Pepe
Arévalo; por el cual, las monjas que habitaban este convento, tenían
como lugar cierto de nacimiento de San Íñigo, el claustro pequeño del
monasterio (primitiva iglesia que hoy puede contemplarse situada
integrada dentro del comedor del restaurante vecino), bajo un ventanal
gótico que se ha perdido. Juan Bautista Dameto y otros biógrafos de este
santo no especifican tanto el lugar exacto, pero por lo que se ve la
tradición llevaba a situarlo a ambos extremos del ya desaparecido
postigo de San Benito lo cual no deja de resultar curioso. Vicente de la
Fuente también afirma que, al encontrarse ruinosas las primitivas casas
donde, siempre según la tradición, se situaba el nacimiento de San
Íñigo, procedieron a construirse unas nuevas en el año 1830, que quizá
fueron las que llegamos a conocer muchos de nosotros.


Por lo que pueden ver “las casas viejas” de la plaza de San Benito,
se llevaron entre sus ruinas una tradición ya olvidada de nuestra
ciudad.


– FUENTE, Vicente de la. Historia de la siempre augusta y fidelísima
ciudad de Calatayud. Calatayud, imprenta del diario, 1880. Ed. facsímil,
dos tomos. Calatayud, CEB, 1988.


– GALINDO ANTÓN, José. “Algunas notas sobre el culto a San Íñigo en
la ciudad de Calatayud”, en IV encuentro de estudios bilbilitanos, II.
Calatayud, CEB, 1997, pp. 491-504.


– DAMETO, Juan Bautista. Historia de San Íñigo abad del real
Monasterio de San Salvador de Oña. Introducción y transcripción
Francisco Javier Lorenzo de la Mata, José María Sánchez Robledo.
Calatayud, Ayuntamiento de Calatayud, 2000.






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