domingo, 10 de febrero de 2013

Sacerdote eterno

Sacerdote eternoBoletín
Eclesiástico
Obispado Castrense de Argentina
N.o 157 | Marzo - Abril 2011
Vía Crucis de la
Catedral Castrense
“Stella Maris”
Estación X
La Iglesia Catedral puede visitarse de lunes a viernes de 8 a 12.
Av. Comodoro Py 1925 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires
ÍNDICE
Índice del Boletín Oficial
Solemnidad de San José
5
Santa Sede
El Papa recibe a la comisión para el diálogo teológico 10
   entre la Iglesia Católica y las Iglesias orientales ortodoxas 
Mensaje de Su Santidad Benedicto XVI 10
Beatificación de Juan Pablo II 12
Mensaje del Santa Padre por la Cuaresma 13
Intenciones del Santo Padre 16
La Iglesia en el Mundo
Mensaje final del II Congreso Latinoamericano de Vocaciones 17
Los abuelos colaboran al ritmo del dúo dinámico 18
YouCat, un catecismo para jóvenes 19
La Iglesia en la Argentina
Plan de formación litúrgica a distancia
21
Obispado Castrense de Argentina
XXV Congreso Internacional del Pontificio Consejo para la Salud 22
Noticias 23
Aniversarios de Ordenaciones Sacerdotales 25
Documentos 26
Movimientos de la Curia 28
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Obispado Castrense
de Argentina
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Para la publicación de noticias en el Boletín Eclesiástico, envíelas por correo postal o electrónico a la Secretaría General del OCA.
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Obispado Castrense
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Encargado Militar
Suboficial My. V.G.M. (E.A.)
Oscar Alfredo Urrutia
Suboficial My. (E.A.)
Darío Rolando Torres
Agente Civil (E.A.)
Rubén Amarilla
Suboficial 1.o (A.R.A.)
Daniel Eduardo Abdenur César Silva Martín Mangini
Suboficial Pr. (E.A.) Suboficial Pr. (E.A.) Cabo Pr. (A.R.A.)
Raúl Belisario Aredes Luz Marina Mangini
 Sargento 1.o (E.A.) Agente Civil (A.R.A.)
Ramiro Martínez Enrique Grunevalt
 Sargento (E.A.) Sargento 1.o (G.N.)
Damián Bartilone 
 Agente Civil (E.A.) 
4
Ángel Lugo
Cabo Pr. V.G.M.
(A.R.A.)
Pablo César Real
Gendarme (G.N.)
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SO L EM N I D A D D E SA N J O SÉ
Solemnidad de San José,
Santo Esposo de la Santísima Virgen María
A San José, Dios le encomendó la inmensa
responsabilidad y privilegio de ser esposo
de la Virgen María y custodio de la Sagrada
Familia. Por ello, es el santo que más cerca
está de Jesús y de la Stma. Virgen María.
Nuestro Señor fue llamado "hijo de José"
(Juan 1:45; 6:42; Lucas 4:22), el carpintero
(Mateo 12:55).
No era padre natural de Jesús (quien fue
engendrado en el vientre virginal de la Stma.
Virgen María por obra del Espíritu Santo y es
Hijo de Dios), pero José lo adoptó, y Jesús
se sometió a él como un buen hijo ante su
padre. ¡Cuánto influenció José en el desarrollo
humano del niño Jesús! ¡Qué perfecta unión
existió en su ejemplar matrimonio con María!
San José es llamado el "Santo del silencio". No conocemos palabras expresadas
por él, tan solo conocemos sus obras, sus actos de fe, de amor y de protección
como padre responsable del bienestar de su amadísima esposa y de su
excepcional Hijo. José fue "santo" desde antes de los desposorios. Un "escogido"
de Dios. Desde el principio, recibió la gracia de discernir los mandatos del Señor.
Las principales fuentes de información acerca de la vida de San José son
los primeros capítulos de nuestros primer y tercer Evangelios: San Mateo (1:16)
llama a San José el hijo de Jacob; según San Lucas (3:23), su padre era Heli.
Probablemente, nació en Belén, la ciudad de David, del que era descendiente.
Pero al comienzo de la historia de los Evangelios (poco antes de la Anunciación),
San José vivía en Nazaret.
Según San Mateo 13:55 y Marcos 6:3, San José era un "tekton". La palabra
significa, en particular, que era carpintero. San Justino lo confirma (Dial. cum
Tryph., lxxxviii, en P. G., VI, 688), y la tradición ha aceptado esta interpretación.
En todo caso, Bethlehem, la ciudad de David y sus descendientes, aparenta
haber sido el lugar de nacimiento de José. Cuando, sin embargo, la historia
del Evangelio comienza, unos pocos meses antes de la Anunciación, José era
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SO LEM N I D A D D E SA N J O S É
situado en Nazaret. Cuándo y por qué él abandonó su tierra natal para radicarse
por sí mismo en Galilea no ha sido averiguado; algunos suponen –y la suposición
no es de ningún modo improbable– que las entonces humildes circunstancias de
la familia y la necesidad de ganarse la vida pueden haber motivado el cambio.
Es probablemente en Nazaret que José comprometió y desposó a aquella
que sería, luego, la Madre de Dios. Cuándo el matrimonio tuvo lugar, si antes o
después de la Encarnación, no es materia fácil de establecer y, en este punto,
los maestros de la exégesis han disentido en todo tiempo. La mayoría de los
intérpretes modernos, siguiendo las huellas de Santo Tomás, entienden que, para
la época de la Anunciación, la Santísima Virgen estaba solamente comprometida
con José; tal como Santo Tomás informa, esta interpretación se adapta mejor a
todos los datos evangélicos.
Este matrimonio, verdadero y completo, estaba pensado, en la intención de
los esposos, para ser un matrimonio virginal (cf. St. Aug., "De cons. Evang.",
II, i in P.L. XXXIV, 1071-72; "Cont. Julian.", V, xii, 45 in P.L.. XLIV, 810; St. Thomas,
III:28; III:29:2). Pero pronto, la fe de José en su esposa iba a ser dolorosamente
probada: ella iba a tener un hijo. Pese a lo doloroso que el descubrimiento
debió de haber sido para él, sin conciencia de lo que significaba el misterio de
la Encarnación, sus delicados sentimientos le prohibieron a sí mismo difamar a
su prometida, y resolvió “abandonarla en secreto; pero mientras pensaba en
dichas cosas, el ángel del Señor se le apareció en sueños, diciendo: José,
hijo de David, no temas recibir a María como esposa, ya que lo que ha sido
concebido en ella es obra del Espíritu Santo. Y José, levantándose de su
sueño, hizo tal como el ángel del Señor le encomendó y la tomó por esposa”
(Mateo 1:19, 20, 24).
Unos pocos meses más tarde, llegó el tiempo para José y María de ir a
Belén (Bethlehem), para ser censados, de acuerdo con el decreto emitido por
el César Augusto: una nueva fuente de angustia para José, puesto que “sus
días se habían cumplido, ella debía ser asistida para el parto" y "no había lugar
para ellos en la posada (Lucas 2:1-7). “Cuáles han sido los pensamientos de
este santo varón en el nacimiento del Salvador, la venida de los pastorcitos y de
los sabios y en los sucesos ocurridos durante la Presentación de Jesús en el
Templo, solamente podemos adivinarlos; San Lucas únicamente dice que él
estaba "admirado de las cosas que se hablaban de Él” (2:33). Nuevas pruebas
seguirían pronto. Las noticias de que un rey de los Judíos había nacido bastó
para encender en el malvado corazón del viejo y sangriento tirano, Herodes, el
fuego de los celos. Nuevamente, “un ángel del Señor se apareció en sueños
a José, diciendo: Levántate, y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto: y
permanece allí hasta que te sea avisado” (Mateo 2:13).
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SO LEM N I D A D D E SA N J O SÉ
La citación para regresar a Palestina llegó recién después de unos pocos
años, y la Sagrada Familia se estableció nuevamente en Nazaret. La vida de San
José es, de aquí en adelante, la simple y apacible vida de un humilde judío, que
se mantenía a sí mismo y a su familia con su trabajo, y observaba fielmente
las prácticas religiosas prescriptas por la Ley u observadas por los Israelitas
piadosos. El único incidente digno de mención, recogido en los Evangelios,
es la pérdida y la angustiosa búsqueda de Jesús, de entonces doce años de
edad, cuando Él se extravió durante la peregrinación anual a la Ciudad Santa
(Lucas 2: 42-51).
Esto es lo último que escuchamos acerca de San José en las Sagradas
Escrituras, y bien podemos suponer que el padre adoptivo de Jesús falleció
antes del comienzo de la vida pública del Salvador. En varias circunstancias,
por cierto, los Evangelios nos hablan de la madre y los hermanos (Mateo 12:46;
Marcos 3:31; Lucas 8:19; Juan 7:3), pero nunca hablan acerca de Su padre en
conexión con el resto de la familia; solamente nos cuentan que Nuestro Señor,
durante Su vida pública, fue sindicado como el hijo de José (Juan 1:45; 6:42;
Lucas 4:22), el carpintero (Mateo13:55).
José era un “hombre justo”. Este elogio otorgado por el Espíritu Santo y el
privilegio de haber sido elegido por Dios para ser el padre adoptivo de Jesús y
el esposo de la Virgen Madre son los fundamentos de los honores asignados
a San José por la Iglesia. Dichos fundamentos son tan convincentes que no
deja de ser sorprendente que el culto a San José fuese tan lento en ganar
reconocimiento. La principal de las causas de esto es el hecho de que “durante
los primeros siglos de existencia de la Iglesia, eran sólo los mártires quienes
gozaban de veneración” (Kellner).
Las huellas más tempranas de reconocimiento público de la santidad de
San José son halladas en Oriente. Lo cierto es, que sea como fuere, la fiesta
de “José el Carpintero” se encuentra registrada, el 20 de julio, en uno de los
antiguos calendarios coptos que ha llegado a nuestras manos, así como también
en un synazarium de los siglos octavo y noveno publicado por el Cardenal Mai
(Script. Vet. Nova Coll., IV, 15 sqq.). Menologios griegos de una fecha posterior al
menos mencionan a San José en el 25 o 26 de diciembre, y otra conmemoración
suya conjuntamente con otros santos fue realizada en los dos domingos
inmediatamente anterior y posterior a la Navidad.
En Occidente, el nombre del padre adoptivo de Nuestro Señor (Nutritor Domini)
aparece en algunos martirologios locales de los siglos noveno y décimo, y
encontramos en 1129, por primera vez, una iglesia dedicada en su honor en
Boloña. Su devoción, por entonces solamente privada, como aparentaba ser,
cobró un gran ímpetu, debido a la influencia y al celo de santos de la talla de
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SO L EM N I D A D D E SA N J O S É
San Bernardo, Santo Tomás de Aquino, Santa Gertrudis (muerta en 1310) y
Santa Brígida de Suecia (muerta en 1373). De acuerdo con Benedicto XIV (De
Serv. Dei beatif., I, iv, n. 11; xx, n. 17), "la opinión generalizada de lo aprendido
es que los Padres Carmelitas fueron los primeros en importar, desde Oriente
hacia Occidente, la loable práctica de tributarle un completo culto a San José”.
Su fiesta, introducida hasta el fin poco tiempo después, en el calendario
dominico, fue ganando paulatinamente una posición segura en numerosas
diócesis de Europa occidental. Entre los más celosos promotores de la devoción
en dicha época, San Vicente Ferrer (muerto en 1419), Pedro d'Ailly (m. en 1420),
San Bernardino de Siena (m. en 1444), y Jehan Charlier Gerson (m. en 1429),
merece una especial mención Gerson, quien, en 1400, compuso un Oficio de
los Esponsales de José, particularmente en el Concilio de Constanza (1414),
como medio de promocionar el reconocimiento público del culto de San José.
Recién bajo el pontificado de Sixto IV (1471-84), los esfuerzos de dichos benditos
hombres fueron recompensados por el calendario romano (19 de marzo).
Desde aquel entonces, la devoción adquirió cada vez mayor popularidad, y la
dignidad de la fiesta fue guardando relación con su firme crecimiento.
En principio, sólo fue una festum simplex, y fue prontamente elevada a un
doble rito por Inocencio VIII (1484-92), declarada por Gregorio XV, en 1621, una
fiesta obligatoria, a instancias de los emperadores Fernando III y Leopoldo I
y del Rey Carlos II de España, y fue elevada al rango de fiesta doble de la
segunda clase por Clemente XI (1700-21). Además, Benedicto XIII, en 1726,
agregó el nombre en la Letanía de los Santos.
Una festividad en el año, sin embargo, no fue considerada suficiente para
satisfacer la piedad popular. La Fiesta de los Esponsales de la Santísima
Virgen y San José, tan vigorosamente propugnada por Gerson y concedida
por Paulo III a los Franciscanos, después a otras órdenes religiosas y diócesis
individuales, fue, en 1725, concedida a todos los países que la solicitasen, un
apropiado Oficio, compilado por el Dominico Pierto Aurato, fue asignado, y el
día fijado en el 23 de enero. Esto no fue todo, la reformada Orden Carmelita
Descalza, en la cual Santa Teresa infundió su gran devoción hacia el padre
adoptivo de Jesús, lo eligió, en 1621, su patrono, y en 1689, les fue permitido
celebrar la fiesta de su Patrocinio en el tercer domingo después de Pascua. Esta
fiesta, pronto, adoptada a lo largo de todo el reino de España, fue posteriormente
extendida a todos los estados y diócesis que solicitasen el privilegio. Ninguna
otra devoción, tal vez, haya crecido tan universalmente como ésta, así como
tampoco ninguna otra pareció haber atraído con tanta fuerza los corazones
de los cristianos y, particularmente, de las clases obreras, durante el siglo
diecinueve, como ésta de San José.
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SO L EM N I D A D D E SA N J O SÉ
Este maravilloso, y sin precedentes, incremento de la popularidad ha sido otro
nuevo galardón para ser adosado al culto del santo. Complementariamente, uno
de los primeros actos del pontificado de Pío IX, siendo él mismo particularmente
devoto de San José, fue hacer extensiva a toda la Iglesia la fiesta del Patrocinio
(1847), y en Diciembre, 1870, de acuerdo con los deseos de los obispos y de
toda la feligresía, él declaró solemnemente al Santo Patriarca José, patrono de
la Iglesia Católica, y resolvió que su fiesta (19 de marzo) debería, de allí en
adelante, ser celebrada como una doble de la primera clase (pero sin octava, a
causa de la Cuaresma). Siguiendo los pasos de sus predecesores, León XIII
y Pío X han exhibido un similar deseo de agregar sus propias joyas a la corona
de San José: el primero, permitiendo en ciertos días la lectura del Oficio Votivo
del santo, y el otro, aprobando, el 18 de marzo de 1909, una letanía en honor de
aquel cuyo nombre él recibió en su bautismo.
Fuente: www.aciprensa.
19 de marzo
Solemnidad de San José
Esposo de la Virgen María
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SANTA SEDE
El Papa recibe a la Comisión para el Diálogo Teológico
entre la Iglesia Católica y las Iglesias Orientales Ortodoxas
CIUDAD DEL VATICANO, 28 ENE 2011 (VIS).-
El Santo Padre recibió hoy en el Vaticano a 30
miembros de la Comisión Mixta Internacional para el
Diálogo Teológico entre la Iglesia Católica y las Iglesias
Orientales Ortodoxas.
La Comisión se instituyó en 2003 gracias a la
iniciativa de las autoridades eclesiales de la familia de
las Iglesias orientales ortodoxas y del Pontificio Consejo
para la Promoción de la Unidad de los Cristianos.
La primera fase del diálogo, de 2003 a 2009, dio
como resultado el documento "Naturaleza, constitución
y misión de la Iglesia" que, dijo el Papa, "describe los
aspectos fundamentales de los principios eclesiológicos
que compartimos y señala las cuestiones que requieren
una reflexión más profunda en las sucesivas fases del
diálogo. No podemos por menos que estar agradecidos
de que después de casi 1500 años de separación
todavía estemos de acuerdo acerca de la naturaleza
sacramental de la Iglesia, de la sucesión apostólica
en el servicio sacerdotal y de la necesidad apremiante
de dar testimonio del Evangelio de nuestro Señor y
Salvador Jesucristo en el mundo".
En su segunda etapa, la Comisión ha reflexionado
"desde una perspectiva histórica sobre la forma en que
las Iglesias han expresado su comunión a través de los
siglos" y esta semana se ha dedicado "al estudio de
la comunión y la comunicación que existía entre las
Iglesias hasta mediados del siglo quinto de la historia
cristiana, así como del papel desempeñado por el
monacato en la vida de la Iglesia primitiva".
Benedicto XVI manifestó su confianza en que la
reflexión teológica "lleve a nuestras Iglesias no sólo a
entenderse más profundamente entre sí, sino a proseguir
con determinación nuestro camino hacia la plena comunión,
a la que estamos llamados por la voluntad de Cristo".
"Muchos de vosotros –concluyó– proceden de
regiones donde los individuos y las comunidades
cristianas se enfrentan a pruebas y dificultades que son
motivo de profunda preocupación para todos nosotros.
Todos los cristianos deben aunar sus esfuerzos para
lograr la aceptación y la confianza mutua con el fin de
servir a la causa de la paz y la justicia. Que la intercesión
y el ejemplo de los muchos mártires y santos, que han
dado un valiente testimonio de Cristo en todas nuestras
Iglesias os sostengan y fortalezcan, así como a vuestras
comunidades cristianas".
Mensaje de Su Santidad Benedicto XVI
Con ocasión de LA XIX JORNADA MUNDIAL DEL
ENFERMO (11 de febrero de 2011) 'Por sus heridas
habéis sido curados' (1P 2, 24)
¡Queridos hermanos y hermanas!
Con ocasión de la memoria de la Santísima Virgen
de Lourdes, que se celebra el 11 de febrero, la Iglesia
propone cada año la Jornada Mundial del Enfermo. Como
lo quiso el Venerable Juan Pablo II, esta circunstancia
es propicia para reflexionar en torno al misterio del
sufrimiento y, sobre todo, para que nuestras comunidades
y la sociedad civil sean más sensibles hacia los hermanos
y hermanas enfermos. Si cada hombre es nuestro
hermano, con mayor razón deben estar en el centro de
nuestra atención el débil, el que sufre y el que necesita
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atención, a fin de que ninguno de ellos se sienta olvidado
o marginado; de hecho "la grandeza de la humanidad
está determinada esencialmente por su relación con el
sufrimiento y con el que sufre. Esto es válido tanto para
el individuo como para la sociedad. Una sociedad que
no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de
contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento
sea compartido y sobrellevado también interiormente,
es una sociedad cruel e inhumana" (Carta Encíclica Spe
Salvi, 38). Las iniciativas que se promoverán en cada
una de las Diócesis con ocasión de esta Jornada, sirvan
de estímulo a fin de hacer cada vez más eficaz el cuidado
de los que sufren y en la perspectiva de la solemne
celebración que se realizará en el 2013 en el Santuario
mariano de Altötting, Alemania.
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SANTA SEDE
1. Todavía conservo vivo en el corazón el momento
en que, durante mi visita pastoral a Turín, me detuve a
reflexionar y orar ante el Sagrado Sudario, delante de
ese rostro sufriente que nos invita a meditar en Aquel
que ha cargado sobre sí la pasión del hombre de todo
tiempo y lugar, incluso nuestros sufrimientos, nuestras
dificultades y nuestros pecados. A lo largo de la historia
¡cuántos fieles han pasado delante de esa tela sepulcral,
que ha envuelto el cuerpo de un hombre crucificado,
que corresponde en todo a lo que nos transmiten los
Evangelios sobre la pasión y la muerte de Jesús!
Contemplarlo es una invitación a reflexionar sobre lo
que escribe san Pedro: "Por sus heridas habéis sido
curados" (1 P 2, 24). El Hijo de Dios ha sufrido, ha muerto,
pero ha resucitado, y precisamente por esto esas llagas
son el signo de nuestra redención, del perdón y de la
reconciliación con el Padre; pero también se han convertido
en banco de pruebas para la fe de los discípulos y para
nuestra fe: cada vez que el Señor habla de su pasión y
muerte, ellos no comprenden, se oponen, lo rechazan.
Para ellos, como para nosotros, el sufrimiento permanece
siempre cargado de misterio, difícil de aceptar y de
sobrellevar. Los dos discípulos de Emaús caminan
tristes por los acontecimientos ocurridos en esos días
en Jerusalén, y sólo cuando el Resucitado recorre el
camino con ellos, se abren a una visión nueva (cfr.
Lc 24, 13-31). También el apóstol Tomás manifiesta la
dificultad de creer en el camino de la pasión redentora:
"Si no veo en sus manos la señal de los clavos y no
meto mi dedo en el agujero de los clavos y no meto mi
mano en su costado, no creeré" (Jn 20, 25). Pero frente
a Cristo que le muestra sus heridas, su respuesta se
transforma en una conmovedora profesión de fe: "¡Señor
mío y Dios mío!" (Jn 20, 28). Lo que antes era un obstáculo
insuperable, porque es visto como señal del aparente
fracaso de Jesús, en el encuentro con el Resucitado se
vuelve la prueba de un amor victorioso: "Sólo un Dios que
nos ama hasta cargar con nuestras heridas y nuestro
dolor, sobre todo del inocente, es digno de fe" (Mensaje
Urbi et Orbi, Pascua 2007).
2. Queridos enfermos y personas que sufrís,
precisamente a través de las llagas de Cristo podemos
ver, con ojos de esperanza, todos los males que afligen
a la humanidad. Resucitando, el señor no ha querido
quitar el sufrimiento y el mal del mundo, pero los ha
vencido en su raíz. A la prepotencia del Mal ha opuesto
la omnipotencia de su Amor. Nos ha indicado, pues,
que el Amor es el camino de la paz y del gozo: "Como
yo os he amado, así también os améis unos a otros"
(Jn 13, 34). Cristo, vencedor de la muerte, está vivo
entre nosotros”. Y mientras, con san Tomás, repetimos
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también nosotros: "¡Señor mío y Dios mío!", sigamos a
nuestro Maestro con la disponibilidad de dar la vida por
nuestros hermanos (cfr. l Jn 3, 16), como mensajeros de un
gozo que no teme el dolor, el gozo de la Resurrección.
San Bernardo afirma: "Dios no puede padecer, pero
puede compadecer". Dios es la Verdad y el Amor en
persona, quiso sufrir por nosotros y con nosotros; se
hizo hombre para poder com-padecer con el hombre,
de manera real, en carne y sangre. Por tanto, en todo
sufrimiento humano ha entrado Uno que comparte el
sufrimiento y el padecer; en cada sufrimiento se difunde
la con-solatio, la consolación del amor partícipe de Dios
para hacer aparecer la estrella de la esperanza (cft.
Carta Encíclica Spe Salvi, 39).
A vosotros, queridos hermanos y hermanas, repito
este mensaje a fin de que seáis testigos de Él a través
de vuestro sufrimiento, de vuestra vida y de vuestra fe.
3. Teniendo en cuenta la cita de Madrid, en el próximo
mes de agosto de 2011, para la Jornada Mundial de
la Juventud, quisiera dirigir también un pensamiento
particular a los jóvenes, especialmente a los que viven
la experiencia de la enfermedad. A menudo la Pasión y
la Cruz de Jesús aterrorizan, porque aparentan ser como
la negación de la vida. En realidad, ¡es exactamente
lo contrario!. La Cruz es el "sí" de Dios al hombre, la
expresión más elevada y más intensa de su amor y
la fuente de donde mana la vida eterna. Del corazón
atravesado de Jesús ha brotado esta vida divina. Sólo
Él es capaz de liberar al mundo del mal y de hacer
crecer su Reino de justicia, de paz y de amor al cual
todos aspiramos (cfr. Mensaje para la Jornada Mundial
de la Juventud 2011,3). Queridos jóvenes, aprended a
"ver" y a "encontrar" a Jesús en la Eucaristía, donde está
presente de manera real para nosotros, hasta hacerse
alimento para el camino, pero reconocedlo y servidlo
también en los pobres, en los enfermos, en los hermanos
que sufren y están en dificultad; ellos tienen necesidad
de vuestra ayuda (cfr. ibíd. 4). A todos vosotros jóvenes,
enfermos y sanos, os invito a crear puentes de amor y
solidaridad, a fin de que ninguno se sienta solo, sino
cercano a Dios y formando parte de la gran familia de sus
hijos (cfr. Audiencia general, 15 de noviembre de 2006).
4. Contemplando las heridas de Jesús nuestra
mirada se dirige a su sacratísimo Corazón, en el cual se
manifiesta en sumo grado el amor de Dios. El Sagrado
Corazón es Cristo crucificado, con su costado atravesado
por la lanza del cual brotan sangre y agua (cfr. Jn 19,
34), "símbolo de los sacramentos de la Iglesia, a fin de
11
SANTA SEDE
que todos los hombres, atraídos por el Corazón del
Salvador, lleguen con gozo a la fuente perenne de la
salvación" (Misal Romano, Prefacio de la Solemnidad
del Sacratísimo Corazón de Jesús).
Especialmente vosotros, queridos enfermos, sentid la
cercanía de este Corazón cargado de amor y acercaos
con fe y con gozo a esa fuente, orando: “Agua del
costado de Cristo, lávame. Pasión de Cristo, confórtame.
Oh buen Jesús, escúchame. Dentro de tus llagas,
escóndeme" (Oración de S. Ignacio de Loyola).
5. Al concluir este Mensaje para la próxima Jornada
Mundial del Enfermo, deseo manifestar mi afecto a todos
y a cada uno, sintiéndome partícipe de los sufrimientos
y de las esperanzas que vivís cotidianamente en unión
a Cristo crucificado y resucitado, a fin de que os dé la
paz y la curación del corazón. Con Él os asista la Virgen
Maria, a quien invocamos con confianza Salud de los
enfermos y Consoladora de los afligidos. A los pies de
la Cruz se realiza para ella la profecía de Simeón: su
corazón de Madre será atravesado (cfr. Lc. 2, 35). Desde
el abismo de su dolor, con el que participa en el de su
Hijo, María se vuelve capaz de acoger la nueva misión:
ser la Madre de Cristo en sus miembros. En la hora de
la Cruz, Jesús le presenta a cada uno de sus discípulos
diciéndole: "Ahí tienes a tu hijo" (cfr. Jn 19, 26-27). La
compasión materna hacia el Hijo, se vuelve compasión
materna hacia cada uno de nosotros en nuestros
sufrimientos cotidianos (cfr. Homilía en Lourdes, 15 de
setiembre de 2008).
Queridos hermanos y hermanas, en esta Jornada
Mundial del Enfermo, invito también a las Autoridades
a fin de que inviertan más energías en estructuras
sanitarias que ayuden y sostengan a los que sufren, sobre
todo a los más pobres y necesitados, y, dirigiendo mi
pensamiento a todas las Diócesis, envío un afectuoso
saludo a los Obispos, a los sacerdotes, a las personas
consagradas, a los seminaristas, a los agentes sanitarios,
a los voluntarios y a todos los que se dedican con amor a
curar y a aliviar las heridas de cada hermano o hermana
enfermos, en los hospitales o clínicas, en las familias:
en los rostros de los enfermos aprended a ver siempre
el Rostro de los rostros: el de Cristo.
A todos aseguro mi recuerdo en la oración, a la vez que
imparto a cada uno una Bendición Apostólica especial.
Desde el Vaticano, 21 de noviembre de 2010, Fiesta
de Cristo Rey del Universo. Benedictus PP XVI
Beatificación de Juan Pablo II
CIUDAD DEL VATICANO, 14 ENE 2011 (VIS).-
Benedicto XVI presidirá el próximo 1 de mayo, en el Vaticano, II Domingo
de Pascua de la Divina Misericordia, el rito de beatificación de Juan Pablo II.
En una nota informativa de la Congregación para las Causas de los Santos
se afirma que "hoy, 14 de enero, durante la audiencia concedida al cardenal
Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el
Papa ha autorizado a este dicasterio a promulgar el Decreto sobre el milagro
atribuido a la intercesión del Venerable Siervo de Dios Juan Pablo II (Karol
Wojtyla). Este acto pone fin al proceso que precede al rito de beatificación.
"Como se sabe, la Causa, por dispensa pontificia, comenzó antes de que
transcurrieran los cinco años desde la muerte del Siervo de Dios, exigidos por
la normativa vigente. Esta medida fue solicitada por la imponente fama de
santidad de la que gozó Juan Pablo II en su vida, en la muerte y después
de la muerte. Por lo demás, se observaron en su totalidad las disposiciones
canónicas comunes acerca de las causas de beatificación y canonización.
"De junio de 2005 a abril de 2007 tuvieron lugar la investigación diocesana
principal romana y las rogatoriales en diferentes diócesis, sobre la vida,
las virtudes y la fama de santidad y de milagros. La validez jurídica de los
procesos canónicos fue reconocida por la Congregación para las Causas de
los Santos con el Decreto del 4 de mayo de 2007.
12
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
SANTA SEDE
En junio de 2009, examinada la "Positio", nueve consultores
teólogos de la Congregación dieron su parecer positivo
sobre la heroicidad de las virtudes del Siervo de Dios.
En noviembre, siguiendo el procedimiento habitual, la
misma "Positio" fue sometida al juicio de los cardenales
y obispos de la Congregación para las Causas de los
Santos, que se expresaron con sentencia afirmativa.
"El 19 de diciembre de 2009, el Sumo Pontífice
Benedicto XVI autorizó la promulgación del decreto
sobre la heroicidad de las virtudes.
"En vista de la beatificación del Venerable Siervo
de Dios, la postulación de la causa presentó al examen
de la Congregación para las Causas de los Santos la
curación de la "enfermedad de Parkinson" de la hermana
Marie Simon Pierre Normand, religiosa del Institut des
Petites Soeurs des Maternités Catholiques.
"Como es habitual, las numerosas actas de la
investigación canónica, regularmente instruida, junto con
los detallados exámenes médico-legales, se sometieron
al examen científico de la Consulta Médica de la
Congregación para las Causas de los Santos, el 21 de
octubre de 2010. Sus expertos, tras haber estudiado
con la habitual minuciosidad los testimonios procesales y
toda la documentación, se expresaron a favor de que la
curación era científicamente inexplicable. Los consultores
teólogos, tras haber revisado las conclusiones médicas,
el 14 de diciembre de 2010 procedieron a la valoración
teológica del caso y reconocieron por unanimidad la
unicidad, la antecedencia y la invocación coral dirigida
al Siervo de Dios Juan Pablo II, cuya intercesión había
sido eficaz para la curación milagrosa.
Por último, el 11 de enero de 2011, se celebró la Sesión
Ordinaria de cardenales y obispos de la Congregación
para las Causas de los Santos, que emitió un fallo
unánime y afirmativo, considerando milagrosa la curación
de la hermana Marie Simon Pierre, en cuanto realizada
por Dios de modo científicamente inexplicable, después
de interceder al Papa Juan Pablo II, invocado con
confianza tanto por la misma persona curada como por
muchos otros fieles". CCS/ VIS 20110114 (590)
Mensaje del Santo Padre por la Cuaresma
“Con Cristo sois sepultados en el Bautismo, con Él también habéis resucitado” (cf. Col 2,12)
Queridos hermanos y hermanas:
La Cuaresma, que nos lleva a la celebración de la
Santa Pascua, es para la Iglesia un tiempo litúrgico muy
valioso e importante, con vistas al cual me alega dirigiros
unas palabras específicas para que lo vivamos con el
debido compromiso. La Comunidad eclesial, asidua en
la oración y en la caridad operosa, mientras mira hacia
el encuentro definitivo con su Esposo en la Pascua
eterna, intensifica su camino de purificación en el
espíritu, para obtener con más abundancia del Misterio
de la redención la vida nueva en Cristo Señor (cf.
Prefacio 1 de Cuaresma).
1. Esta misma vida ya se nos transmitió el día del
Bautismo, cuando “al participar de la muerte y resurrección
de Cristo” comenzó para nosotros “La aventura gozosa
y entusiasmante del discípulo” (Homilía en la fiesta del
Bautismo del Señor, 10 de enero de 2010). San Pablo,
en sus Cartas, insiste repetidamente en la comunión
singular con el Hijo de Dios que se realiza en este
lavacro. El hecho de que en la mayoría de los casos el
Bautismo se reciba en la infancia pone de relieve que
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
se trata de un don de Dios: nadie merece la vida eterna
con sus fuerzas. La misericordia de Dios, que borra el
pecado y permite vivir en la propia existencia “los
mismos sentimientos que Cristo Jesús” (Flp 2,5) se
comunica al hombre gratuitamente. El Apóstol de los
gentiles, en la Carta a los Filipenses, expresa el sentido
de la transformación que tiene lugar al participar en la
muerte y resurrección de Cristo, indicando su meta: que
yo pueda “conocerle a Él, el poder de su resurrección
y la comunión en sus padecimientos hasta hacerme
semejante a Él en su muerte, tratando de llegar a la
resurrección de entre los muertos) (Flp 3, 10-11). El
Bautismo, por tanto, no es un rito del pasado sino el
encuentro con Cristo que conforma toda la existencia
del bautizado, le da la vida divina y lo llama a una
conversión sincera, iniciada y sostenida por la Gracia,
que lo lleve a alcanzar la talla adulta de Cristo.
Un nexo particular vincula al Bautismo con la
Cuaresma como momento favorable para experimentar
la Gracia que salva. Los Padres del Concilio Vaticano II
exhortaron a todos los Pastores de la Iglesia a utilizar “con
13
SANTA SEDE
mayor abundancia los elementos bautismales propios
de la liturgia cuaresmal” (Sacrosanctum Concüum,
109). En efecto, desde siempre, la Iglesia asocia la
Vigilia Pascual a la celebración del Bautismo: en este
Sacramento se rechaza el gran misterio por el cual el
hombre muere al pecado, participa de la vida nueva
en Jesucristo Resucitado y recibe el mismo espíritu de
Dios que resucitó a Jesús de entre los muertos (cf. Rm
8, 11). Este don gratuito debe ser reavivado en cada
uno de nosotros y la Cuaresma nos ofrece un recorrido
análogo al catecumenado, que para los cristianos de la
Iglesia antigua, así como para los catecúmenos de hoy,
es una escuela insustituible de fe y de una cristiana:
viven realmente el Bautismo como un acto decisivo
para toda su existencia.
2. Para emprender seriamente el camino hacia la
Pascua y prepararnos a celebrar la Resurrección del
Señor –la fiesta más gozosa y solemne de todo el Año
litúrgico–, ¿qué puede haber de más adecuado que
dejarnos guiar por la Palabra de Dios? Por esto la
Iglesia, en los textos evangélicos de los domingos de
Cuaresma, nos guía a un encuentro especialmente
intenso con el Señor, haciéndonos recorrer las etapas del
camino de la iniciación cristiana: para los catecúmenos, en
la perspectiva de recibir el Sacramento del renacimiento,
y para quien está bautizado, con vistas a nuevos y
decisivos pasos en el seguimiento de Cristo y en la
entrega más plena a él.
El primer domingo del itinerario cuaresmal subraya
nuestra condición de hombre en esta tierra. La batalla
victoriosa contra las tentaciones, que da inicio a la
misión de Jesús, es una invitación a tomar conciencia
de la propia fragilidad para acoger la Gracia que libera
del pecado e infunde nueva fuerza en Cristo, camino,
verdad y vida (cf. Ordo Initiationis Christianae Adultorum,
n. 25). Es una llamada decidida a recordar que la fe
cristiana implica, siguiendo el ejemplo de Jesús y en
unión con Él, una lucha “contra los Dominadores de
este mundo tenebroso” (Ef 6, 12), en el cual el diablo
actúa y no se cansa, tampoco hoy, de tentar al hombre
que quiere acercarse al Señor: Cristo sale victorioso,
para abrir también nuestro corazón a la esperanza y
guiarnos a vencer las seducciones del mal.
El Evangelio de la Transfiguración del Señor pone
delante de nuestros ojos la gloria de Cristo, que anticipa
la resurrección y que anuncia la divinización del hombre.
La comunidad cristiana toma conciencia de que es llevada,
como los Apóstoles Pedro, Santiago y Juan (aparte, a
un monte alto) (Mt 17, 1), para acoger nuevamente en
14
Cristo, como hijos en el Hijo, el don de la gracia de
Dios: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco;
escuchadlo“ (v. 5). Es la invitación a alejarse del ruido
de la vida diaria para sumergirse en la presencia de
Dios: él quiere transmitirnos, cada día, una palabra
que penetra en las profundidades de nuestro espíritu,
donde discierne el bien y el mal. (cf. Hb 4, 12) Y fortalece
la voluntad de seguir al Señor.
La petición de Jesús a la samaritana: “Dame de
beber” (Jn. 4,7), que se lee en la liturgia del tercer
domingo, expresa la pasión de Dios por todo hombre y
quiere suscitar en nuestro corazón el deseo del don del
“agua que brota para vida eterna” (v. 14): es el don del
Espíritu Santo, que hace de los cristianos “adoradores
verdaderos” capaces de orar al Padre “en espíritu y en
verdad” (v. 23). ¡Sólo esta agua puede apagar nuestra
sed de bien, de verdad y de belleza! Sólo esta agua,
que nos da el Hijo, irriga los desiertos del alma inquieta
e insatisfecha, “hasta que descanse en Dios”, según las
célebres palabras de san Agustín.
El “domingo del ciego de nacimiento” presenta a
Cristo como luz del mundo. El Evangelio nos interpela a
cada uno de nosotros: “Tú crees en el Hijo del hombre”.
“Creo, Señor” (Jn 9, 35-38), afirma con alegría el
ciego de nacimiento, dando voz a todo creyente. El
milagro de la curación es el signo de que Cristo, junto
con la vista, quiere abrir nuestra mirada interior, para
que nuestra fe sea cada vez más profunda y podamos
reconocer en él a nuestro único Salvador. Él ilumina
todas las oscuridades de la vida y lleva al hombre a
vivir como “hijo de la luz”.
Cuando, en el quinto domingo, se proclama la
resurrección de Lázaro, nos encontramos frente al misterio
último de nuestra existencia: “Yo soy la resurrección y la
vida... ¿crees esto?” (Jn. 11, 25-26). Para la comunidad
cristiana es el momento de volver a poner con sinceridad,
junto con Marta toda la esperanza en Jesús de Nazaret
“Sí, Señor, yo creo que Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios,
el que iba a venir al mundo” (v. 27). La comunión con
Cristo en esta vida nos prepara a cruzar la frontera de la
muerte, para vivir sin fin en Él. La fe en la resurrección
de los muertos y la esperanza en la vida eterna abren
nuestra mirada al sentido último de nuestra existencia:
Dios ha creado al hombre para la resurrección y para la
ida, y esta verdad da la dimensión auténtica y definitiva
a la historia de los hombres, a su existencia personal y
a su vida social, a la cultura, a la política, a la economía.
Privado de la luz de la fe todo el universo acaba encerrado
dentro de un sepulcro sin futuro, sin esperanza.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
SANTA SEDE
El recorrido cuaresmal encuentra su cumplimiento
en el Triduo Pascual, en particular en la Gran Vigilia de
la Noche Santa: al renovar las promesas bautismales,
reafirmamos que Cristo es el Señor de nuestra vida, la
vida que Dios nos comunicó cuando renacimos “del
agua y del Espíritu Santo”, y confirmamos de nuevo
nuestro firme compromiso de corresponder a la acción
de la Gracia para ser sus discípulos.
3. Nuestro sumergirnos en la muerte y resurrección
de Cristo mediante el sacramento del Bautismo, nos
impulsa cada día a liberar nuestro corazón del peso de
las cosas materiales, de un vínculo egoísta con la “tierra”,
que nos empobrece y nos impide estar disponibles
y abiertos a Dios y al prójimo. En Cristo, Dios se ha
revelado como Amor (cf. 1 Jn 4, 7-10).
La Cruz de Cristo, la “palabra de la Cruz” manifiesta
el poder salvífico de Dios (cf. 1 Col, 18), que se da
para levantar al hombre y traerle la salvación: amor en
su forma más radical (cf. Enc. Deus caritas est, 1.2).
Mediante las prácticas tradicionales del ayuno, la
limosna y la oración, expresiones del compromiso de
conversión, la Cuaresma educa a vivir de modo cada
vez más radical el amor de Cristo. El ayuno, que puede
tener distintas motivaciones, adquiere para el cristiano
un significado profundamente religioso: haciendo más
pobre nuestra mesa aprendemos a superar el egoísmo
para vivir en la lógica del don y del amor; soportando la
privación de alguna cosa –y no sólo de lo superfluo–
aprendemos a apartar la mirada de nuestro “yo”, para
descubrir a Alguien a nuestro lado y reconocer a Dios
en los rostros de tantos de nuestros hermanos. Para el
cristiano el ayuno no tiene nada de intimista, sino que
abre mayormente a Dios y a las necesidades de los
hombres, y hace que el amor a Dios sea también amor
al prójimo (cf. Mc 12, 31).
En nuestro camino también nos encontramos ante la
tentación del tener, de la avidez de dinero, que insidia
el primado de Dios en nuestra vida. El afán de poseer
provoca violencia, prevaricación y muerte; por esto la
Iglesia, especialmente en el tiempo cuaresmal, recuerda
la práctica de la limosna, es decir, la capacidad de
compartir. La idolatría de los bienes, en cambio, no sólo
aleja del otro, sino que despoja al hombre, lo hace
infeliz, lo engaña, lo defrauda sin realizar lo que promete,
porque sitúa las cosas materiales en el lugar de Dios,
única fuente de la vida. ¿Cómo comprender la bondad
paterna de Dios si el corazón está lleno de uno mismo y
de los propios proyectos, con los cuales nos hacemos
ilusiones de que podemos asegurar el futuro? La
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
tentación es pensar, como el rico de la parábola: “Alma,
tienes muchos bienes en reserva para muchos años...
Pero Dios le dijo: Necio! Esta misma noche te reclamarán
el alma" (Lc. 12, 19-20). La práctica de la limosna nos
recuerda el primado de Dios y la atención hacia los
demás, para redescubrir a nuestro Padre bueno y
recibir su misericordia. En todo el período cuaresmal, la
Iglesia nos ofrece con particular abundancia la palabra
de Dios. Meditándola e interiorizándola para vivirla
diariamente, aprendemos una for ma preciosa e
insustituible de oración, porque la escucha atenta de
Dios, que sigue hablando a nuestro corazón, alimenta
el camino de fe que iniciamos en el día del Bautismo.
La oración nos permite también adquirir una nueva
concepción del tiempo: de hecho, sin la perspectiva de
la eternidad y de la trascendencia, simplemente marca
nuestros pasos hacia un horizonte que no tiene futuro.
En la oración encontramos, en cambio, tiempo para
Dios, para conocer que “sus palabras no pasarán”
(cf. Mc 13, 31), para entrar en la íntima comunión con Él
que “nadie podrá quitarnos” (cf. Jn 16, 22) Y que nos
abre a la esperanza que no falla, a la vida eterna.
En síntesis, el itinerario cuaresmal, en el cual se nos
invita a contemplar el Misterio de la cruz, es “hacerme
semejante a Él en su muerte” (FIp 3, 10), para llevar a
cabo una conversión profunda de nuestra vida: dejarnos
transformar por la acción del Espíritu Santo, como san
Pablo en el camino de Damasco; orientar con decisión
nuestra existencia según la voluntad de Dios; liberarnos
de nuestro egoísmo, superando el instinto de dominio
sobre los demás y abriéndonos a la caridad de Cristo.
El período cuaresmal es el momento favorable para
reconocer nuestra debilidad, acoger, con una sincera
revisión de vida, la Gracia renovadora del Sacramento
de la Penitencia y caminar con decisión hacia Cristo.
Queridos hermanos y hermanas, mediante el
encuentro personal con nuestro Redentor y mediante el
ayuno, la limosna y la oración, el camino de conversión
hacia la Pascua nos lleva a redescubrir nuestro Bautismo.
Renovemos en esta Cuaresma la acogida de la Gracia
que Dios nos dio en ese momento, para que ilumine y
guíe todas nuestras acciones. Lo que el Sacramento
significa y realiza estamos llamados a vivirlo cada día
siguiendo a Cristo de modo cada vez más generoso
y auténtico. Encomendamos nuestro itinerario a la
Virgen María, que engendró al Verbo de Dios en la
fe y en la carne, para sumergirnos como ella en la
muerte y resurrección de su Hijo Jesús y obtener la
vida eterna.
15
SANTA SEDE
Intenciones del Santo Padre
para el año 2011
MARZO:
Intención general:
Para que las naciones de América
Latina puedan caminar en la fidelidad al
Evangelio y sean pródigas en la justicia
social y la paz.
Intención misionera:
Para que el Espíritu Santo dé luz y
fuerza a las comunidades cristianas y a
los fieles perseguidos o discriminados a
causa del Evangelio en tantas regiones
del mundo.
ABRIL:
Intención general:
Para que la Iglesia sepa ofrecer a
las nuevas generaciones, a través del
anuncio creíble del Evangelio, razones
siempre nuevas de vida y esperanza.
Intención misionera:
Para que los misioneros, con la
proclamación del Evangelio y el testimonio
de vida sepan llevar a Cristo a cuantos
todavía no lo conocen.
16
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
LA IGLESIA EN EL MUNDO
Mensaje Final del II Congreso Latinoamericano de Vocaciones
Hermanas y hermanos:
“A todos los llamados por Dios, santos por vocación,
gracia y paz de parte de nuestro Padre y del Señor
Jesucristo” (Rm 1, 7).
Nos apresuramos a compartirles la experiencia
de fe y de comunión que, en ambiente de cercanía,
de reflexión y de oración, hemos vivido estos días,
inspirados en el apóstol Juan: “Lo que hemos visto con
nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras
manos acerca de la Palabra de Dios; lo que hemos
visto y oído, se los anunciamos, para que también
ustedes estén en comunión con nosotros” (1 Jn 1, 1.3).
Quienes hemos venido al II Congreso Continental
Latinoamericano de Vocaciones, hemos llegado casi a
la cifra de los quinientos participantes: Tres cardenales
que lo presidimos, treinta obispos, más de doscientos
presbíteros, más de cien religiosas y religiosos, dos
decenas de diáconos y seminaristas, más de veinte
consagradas y consagrados seculares, y más de
ciento veinte laicos. Proveníamos de todos los países de
América Latina y El Caribe. Nos acompañaron las mismas
dos instituciones que con la Santa Sede organizaron el
Primer Congreso Continental, el CELAM y la CLAR, pero
también representantes de la Pontificia Obra para las
Vocaciones Sacerdotales y del Departamento de
Seminarios de la Congregación para la Educación
Católica, de la OSLAM y, en esta ocasión, de la
Confederación de Institutos Seculares de América
Latina (CISAL), de las Iglesias hermanas de Estados
Unidos y Canadá, e invitados de otros países.
Fuimos acogidos fraternalmente por la Conferencia
Episcopal de Costa Rica y el Señor Nuncio Apostólico,
y con mucha generosidad por el Pastor y los fieles de
la Iglesia Particular de Cartago y la de San José. Nos
alojaron en sus hogares y con ellos compartimos el doble
pan de la Palabra y de la Eucaristía en la catedral, las
dos basílicas y las parroquias de la ciudad, y tuvimos
una fiesta común en la explanada del Santuario... Así,
bajo el manto protector de Nuestra Señora de los
Ángeles, Patrona de Costa Rica, pudimos constatar lo
que afirma Aparecida: “La fe, la solidaridad y la alegría
características de nuestros pueblos” (26); “El valor
incomparable del talante mariano de nuestra religiosidad
popular” (43); y que la familia es “el valor más querido
por nuestros pueblos” (435).
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
En este contexto hemos reafirmado con nuestros
pastores que “la pastoral vocacional, que es
responsabilidad de todo el pueblo de Dios, comienza
en la familia y continúa en la comunidad cristiana...,
plenamente integrada en el ámbito de la pastoral
ordinaria, es fruto de una sólida pastoral de conjunto,
en las familias, la parroquia, las escuelas católicas y las
demás instituciones eclesiales” (DA 314).
Inspirados en el lema “Maestro, en tu Palabra
echaré las redes” (Lc 5,5) y en el tema Llamados a
lanzar las redes para alcanzar vida plena en Cristo,
hemos intentado fortalecer la Cultura Vocacional
para que los bautizados asuman su llamado de ser
discípulos misioneros de Cristo en las circunstancias
actuales de América Latina y El Caribe, destacando
los principales aspectos de la dinámica vocacional,
examinando la conciencia-cultura vocacional de los
bautizados, replanteando la vocación bautismal como
eje transversal de toda la acción pastoral de la Iglesia,
y elaborando pistas concretas y criterios de animación
y de itinerarios vocacionales. Les compartiremos este
contenido en el Documento Final que oportunamente
hará llegar el CELAM.
Este acontecimiento ha sido un alto en el camino
porque nos ha congregado para vislumbrar el horizonte
vocacional de la Iglesia latinoamericana y caribeña,
después de un largo itinerario que hunde sus raíces en
el Primer Congreso Continental que se celebró en Itaicí,
Brasil, hace diecisiete años, y que tuvo un impulso
misionero en la Conferencia General de Aparecida, por
lo que ha sido también parte de la Misión Continental
a la que ella nos ha convocado.
17
LA IGLESIA EN EL MUNDO
Gracias a este mismo itinerario eclesial, que orientó
los pre-congresos de estos dos años, hemos entrado
también en la dinámica bíblica que vive la Iglesia
universal a la luz del último Sínodo sobra la Palabra de
Dios en su vida y misión y de la Exhortación Apostólica
Verbum Domini. Por eso, acogiendo la invitación del
Santo Padre a que en los grandes encuentros eclesiales
“se subraye más la importancia de la Palabra de Dios,
de la escucha y de la lectura creyente y orante de la
Biblia” (76), hemos desplegado sus páginas, para oír
su Voz que llama, para discernir su Rostro en el Maestro
que nos envía, para construir su Casa en la Iglesia
donde realizamos nuestra vocación y para recorrer sus
Caminos como misioneros.
Benedicto XVI nos recordó en el espléndido Mensaje
que dirigió al Congreso que: “La iglesia, en lo más íntimo
de su ser, tiene una dimensión vocacional, implícita ya
en su significado etimológico: ‘asamblea convocada’,
por Dios. La vida cristiana participa también de esta
misma dimensión vocacional que caracteriza a la
Iglesia. En el alma de cada cristiano resuena siempre
de nuevo aquel ‘sígueme’ de Jesús a los apóstoles, que
cambió para siempre sus vidas” (Cf. Mt 4,19).
En esta dinámica itinerante y a la luz de la palabra
del Santo Padre, los invitamos a que, tal como sucedió en
la escena vocacional del evangelio que narra el lema del
Congreso, renovemos nuestro ardor vocacional y misionero,
y en su Palabra, echemos las redes para que se siga
repitiendo el milagro de la abundancia de las vocaciones.
Agradecemos al Pueblo de Dios que peregrina
en la Diócesis de Cartago, su acogida fraterna y
su generosa colaboración. Que Dios los bendiga y
recompense a todos.
Que Nuestra Señora de Guadalupe, Patrona de
América, siga acompañando “nuestro viaje por el mar
de la historia” (Spe Salvi 49).
En nombre de la Presidencia del II Congreso
Continental Latinoamericano de Vocaciones,
Card. Raymundo Damasceno Assis, Arzobispo de
Aparecida y Presidente del CELAM.
Los Abuelos Colaboran al Ritmo del Dúo Dinámico
Rezar y animar a sus nietos a inscribirse, dos tareas
del Club de Abuelos
Madrid, 27 de enero de 2011.- Animar a los
abuelos a ser protagonistas y no meros espectadores
de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ): ése es el
objetivo que persigue la nueva campaña publicitaria
de la JMJ que comienza hoy, cuya música de fondo es
una versión inédita de la canción ‘Somos jóvenes’ del
Dúo Dinámico.
Los protagonistas de estos spots son 6 personas
que hoy son abuelos y abuelas y recuerdan momentos
históricos vividos en España en los años 60 (el éxito de
Massiel en Eurovisión, la aparición del 600 o el gol que dio
a España su primera Copa de Europa). El objetivo es que
colaboren en el acontecimiento del año, que se celebrará
en pocos meses: la Jornada Mundial de la Juventud.
Durante las próximas semanas se expedirán y
distribuirán 15.211 carnets de este particular ‘Club de
Abuelos’; y se prevé que muchos otros miles puedan
descargarse de Internet. ¿Qué hace falta para pertenecer
a este Club tan especial? Los titulares de este carnet
adquieren algunos compromisos como: animar a sus
nietos para que se inscriban cuanto antes, rezar por el
encuentro, ofrecerse como voluntario en su parroquia
para lo que haga falta, o animar a otros abuelos y
amigos para que se sumen a este Club.
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La socia n.o 1 de este Club es Rosa García, madre de
13 hijos, abuela de 42 nietos y bisabuela de 7 bisnietos.
“Es un orgullo poder ayudar y dedicar mi tiempo para
que este encuentro mundial juvenil sea un éxito en
todos los sentidos, y animo a todos los abuelos a formar
parte de este divertido Club”, comenta Rosa.
Una música muy especial. Además para esta
campaña, el Dúo Dinámico, uno de los grupos más
famosos de los años 60 en España, ha cedido los derechos
de una versión inédita de su canción ‘Somos jóvenes’.
Los componentes de este popular dúo, Manuel de la Calva
y Ramón Arcusa, han mostrado su apoyo incondicional
a la JMJ Madrid 2011 y señalan que “este evento será
muy positivo como promoción e impulso de los valores
sociales que hay que inculcar a la juventud sobre la
educación, la familia y la vida en la sociedad en general”.
Gabriel González-Andrío, director de Marketing de la
JMJ Madrid 2011, explica que “se trata de una campaña
simpática y emocional, que nos hace especial ilusión,
pues creemos que también los abuelos tienen un papel
clave en esta gran fiesta de fe”.
La campaña se distribuirá en Internet, redes sociales,
prensa, revistas, radio y televisión y se emitirá durante las
próximas semanas. La distribución de esta campaña se
realizará gracias a la cesión de espacios publicitarios por
parte de grupos de comunicación dentro y fuera de España.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
LA IGLESIA EN EL MUNDO
Youcat, un Catecismo para Jóvenes
Él me confió la tarea de coordinar el trabajo de los
obispos y de velar para que de las contribuciones de
los obispos naciese un libro, quiero decir, un verdadero
libro, y no una simple yuxtaposición de múltiples textos.
Este libro debía llevar el título tradicional el Catecismo de
la Iglesia Católica, y con todo ser algo absolutamente
estimulante y nuevo; debía mostrar qué cree hoy la
Iglesia Católica y de qué modo se puede creer de
forma razonable. Me quedé asustado ante esta tarea,
y debo confesar que algo parecido pudiese llevarse a
cabo. ¿Cómo podía suceder que autores que están
desperdigados en todo el mundo pudiesen producir un
libro legible?
¿Cómo podían hombres que viven en continentes
diversos, y no sólo desde el punto de vista geográfico,
sino también intelectual y cultural, producir un texto
dotado de una unidad interna y comprensible en todos
los continentes?
A esto se añadía el hecho de que los obispos debían
escribir no simplemente a título de autores individuales,
sino en representación de sus hermanos y de sus
Iglesias locales.
¡Queridos jóvenes amigos! Hoy os aconsejo la
lectura de un libro extraordinario.
Es extraordinario por su contenido, pero también la
forma en que se compuso, que yo deseo explicaros
brevemente, para que se pueda comprender su
particularidad. Youcat ha tomado su origen, por así
decirlo, de otra obra que se remonta a los años 80.
Era un periodo difícil tanto para la Iglesia como para
la sociedad mundial, durante el cual se previó la
necesidad de nuevas orientaciones para encontrar un
camino hacia el futuro.
Después del Concilio Vaticano II (1962-1965) y en
el cambiado ambiente cultural, muchas personas ya no
sabían correctamente qué debían creer propiamente
los cristianos, qué enseñaba la Iglesia, si ésta podía
enseñar algo tout court, y cómo todo esto se podía
adaptar al nuevo clima cultural.
¿El Cristianismo en cuanto tal no está superado?
¿Se puede aún hoy razonablemente ser creyente?
Éstas son las preguntas que aún hoy muchos cristianos
se plantean. El papa Juan Pablo II se resolvió entonces
por una decisión audaz: decidió que los obispos de
todo el mundo escribieran un libro con el que responder
a estas preguntas.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
Debo confesar que también hoy me parece un
milagro el hecho de que este proyecto al final se haya
conseguido. Nos encontrábamos tres o cuatro veces al
año durante una semana y discutíamos apasionadamente
sobre cada una de las porciones de texto que, mientras
tanto, se habían desarrollado.
En primer lugar, hubo que definir la estructura del
libro: debía ser sencilla, para que cada grupo de
autores pudiese recibir una tarea clara y no tuviese
que forzar sus afirmaciones en un sistema complicado.
Es la misma estructura que este libro; está tomada
sencillamente de una experiencia catequética larga en
siglos: qué creemos / de qué forma celebramos los
misterios cristianos / de qué modo tenemos la vida en
Cristo / de qué forma debemos rezar. No quiero ahora
explicar cómo nos enfrentamos en la gran cantidad de
preguntas, hasta que no resultó de allí un verdadero
libro. En una obra de este género, son muchos los
puntos discutibles: todo lo que los hombres hacen es
insuficiente y puede ser mejorado, y a pesar de ello
se trata de un gran libro, un signo de unidad en la
diversidad. A partir de muchas voces, se pudo formar
un coro pues teníamos la partitura común de la fe, que
la Iglesia nos ha hecho llegar desde los apóstoles, a
través de los siglos, hasta hoy.
19
LA IGLESIA EN EL MUNDO
¿Por qué todo esto? Ya entonces, en el tiempo de
la redacción del CCC, tuvimos que constatar no sólo
que los continentes y las culturas de sus pueblos son
diferentes, sino también que dentro de cada sociedad
existen “continentes” distintos: el obrero tiene una
mentalidad distinta de la del campesino, y un físico
distinta de la de un filólogo; un empresario distinta de la
de un periodista, un joven distinta de la de un anciano.
Por este motivo, en el lenguaje y en el pensamiento,
tuvimos que ponernos por encima de todas estas
diferencias, y por así decirlo, buscar un espacio
común entre los diferentes universos mentales; con ello
fuimos siendo cada vez más conscientes de que el
texto requería “traducciones” en los diversos mundos,
para poder llegar a las personas con sus diferentes
mentalidades y problemáticas distintas. Desde entonces,
en las Jornadas Mundiales de la Juventud (Roma,
Toronto, Colonia, Sydney) se han encontrado de todo
el mundo jóvenes que quieren creer, que están a
la búsqueda de Dios, que aman a Cristo y desean
caminos comunes. En este contexto nos preguntamos
si no deberíamos intentar traducir el Catecismo de la
Iglesia Católica a la lengua de los jóvenes y hacer
penetrar sus palabras en su mundo. Naturalmente,
también entre los jóvenes de hoy hay muchas diferencias;
así, bajo la probada guía del arzobispo de Viena,
Christoph Schönborn, se compuso un Youcat para los
jóvenes. Espero que muchos jóvenes se dejen fascinar
por este libro.
Algunas personas me dicen que el catecismo no
interesa a la juventud de hoy; pero yo no creo en esta
afirmación y estoy seguro de que tengo razón. Ésta no
es tan superficial como se la acusa de ser; los jóvenes
quieren saber en qué consiste de verdad la vida. Una
novela criminal es irresistible porque nos implica en la
suerte de otras personas, pero que podría ser también
la nuestra; este libro es irresistible porque nos habla
de nuestro propio destino y que por ello nos afecta de
cerca a cada uno de nosotros.
Por este motivo os invito: ¡estudiad el Catecismo!
Éste es mi deseo de corazón. Este subsidio al
Catecismo no os adula. No ofrece soluciones fáciles,
exige una vida nueva por vuestra parte; os presenta
el mensaje del Evangelio como “la perla preciosa”
(Mt 13,45) por la cual es necesario dar cualquier cosa.
Por esto os pido: ¡estudiad el Catecismo con pasión
y perseverancia!
20
¡Sacrificad vuestro tiempo por ello! Estudiadlo en
el silencio de vuestra habitación, leedlo entre dos,
si sois amigos formad grupos y redes de estudio,
intercambiad ideas en Internet. ¡Continuad de todas las
formas posibles el diálogo sobre vuestra fe!
Debéis conocer aquello que creéis; debéis conocer
vuestra fe con la misma precisión con la que un
especialista en informática conoce el sistema operativo
de un ordenador; debéis conocerla como un músico
conoce la pieza; sí, debéis estar profundamente
enraizados en la fe de las generaciones de vuestros
padres, para poder resistir con fuerza y decisión en los
desafíos y las tentaciones de este tiempo. Necesitáis
la ayuda divina, si vuestra fe no quiere secarse como
una gota de rocío al sol, si no queréis sucumbir a la
tentación del consumismo, si no queréis que vuestro
amor se ahogue en la pornografía, si no queréis
traicionar a los débiles y a las víctimas de abusos
y de violencia.
Si os dedicáis con pasión al estudio del catecismo,
querría daros un último consejo: sabéis todos como
ha sido herida la comunidad de los creyentes por
los ataques del mal en los últimos tiempos, por la
penetración del pecado en el interior, incluso en el
corazón de la Iglesia. No uséis esto como pretexto para
huir de la mirada de Dios, ¡vosotros mismos sois el
cuerpo de Cristo, la Iglesia! Llevad el fuego intacto de
vuestro amor en esta Iglesia cada vez que los hombres
le han oscurecido el rostro. “Con solicitud incansable y
fervor de espíritu, servid al Señor” (Rom 12,11).
Cuando Israel estaba en el punto más oscuro de su
historia, Dios llamó, no a las personas importantes o
consideradas, sino a un joven llamado Jeremías, el
cual se sintió desbordado por una misión demasiado
grande: “Yo respondí: ¡Ah, Señor! Mira que no sé hablar,
porque soy demasiado joven”. (Jer 1,6). Pero Dios no
se dejó engañar: “El Señor me dijo: No digas: Soy
demasiado joven, porque tú irás adonde yo te envíe
y dirás todo lo que yo te ordene” (Jer 1,7).
Os bendigo y rezo todos los días por vosotros.
Benedicto PP. XVI
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
LA IGLESIA EN LA ARGENTINA
Plan de Formación Litúrgica
a Distancia
La Comisión Episcopal de Liturgia y el Secretariado
Nacional de Liturgia (SENALI) presentan el PLAN DE
FORMACIÓN LITÚRGICA A DISTANCIA.
Se busca responder así a la creciente demanda
de formación en materia de Liturgia por parte de los
miembros del Pueblo de Dios, especialmente en el
interior del país.
De este modo, se posibilita el acceso a un plan
de estudios en Liturgia a todos los fieles que deseen
hacerlo, superando las restricciones de las distancias
y del tiempo.
Pueden realizarse consultas en la página web
Fines:
Favorecer un modo de vivir la Liturgia según el
Concilio Vaticano II no sólo entre los alumnos sino
también en toda la comunidad eclesial de la Argentina.
Buscar la comprensión del Misterio de Cristo para
poder participar de Él con la propia vida.
El plan de estudios:
Curso 1: ¿Qué es la Liturgia?
Curso 2: Eucaristía.
Curso 3 Sacramentos
Curso 4: Año Litúrgico
www.formacionliturgica.org
Con la guía visual o el video tutorial en pocos
minutos tendrá una idea clara acerca de la modalidad
de educación a distancia y podrá evaluar la posibilidad
de inscribirse en los cursos, de acuerdo con sus
necesidades e intereses.
Los destinatarios del curso son:
Agentes de pastoral litúrgica que trabajan en cada
una de las comunidades parroquiales, instituciones o
movimientos, en las distintas diócesis de nuestro país.
Sacerdotes, religiosas/os, catequistas o fieles que
quieran completar su formación cristiana en relación con
la Sagrada Liturgia, los Sacramentos (especialmente
la Eucaristía), el Año Litúrgico y la preparación de las
celebraciones litúrgicas de acuerdo con las normas y el
Magisterio de la Iglesia, particularmente a partir de la
Reforma Litúrgica del Concilio Vaticano II y los últimos
documentos de la Santa Sede.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
21
O CA
XXV Congreso Internacional del Pontificio Consejo para la Salud
Entre los días 18 y 20 de noviembre de 2010, se realizó el XXV Congreso Internacional organizado
por el Pontificio Consejo para la Salud, que versó sobre el tema “La Atención al enfermo a la luz de la
encíclica Caritas In Veritate”.
Las jornadas se desarrollaron en el aula sinodal Paolo VI y el auditorio Agustinianum.
Estuvieron representadas 60 naciones, nuestro país sólo estuvo representado por el Obispado
Castrense en la persona del Delegado Diocesano para la Sanidad, Monseñor Luis Eugenio Ferrari.
Como en años anteriores, en audiencia privada, Mons. Ferrari entregó a S.E. Mons. Zygmunt
Zimowksi, Presidente del Pontificio Consejo, las publicaciones de la Pastoral Castrense de la Salud,
y mereció el elogio por lo didáctico de los boletines y, al mismo tiempo, se le agradeció la deferencia de
informar asiduamente a la Santa Sede de nuestras actividades.
Una de las conferencias que más impactó fue la del representante de General Electric, que presentó
la tecnología de avanzada de uso medicinal para los grupos itinerantes de sanidad en lugares de
misión. Este artículo se publica en este boletín. Las otras ponencias, más estrictamente pastorales,
serán publicadas en los sucesivos boletines.
Oremos por el Eterno Descanso
S.E.R. José Miguel Medina,
quien en vida fue el cuarto
vicario castrense y primer obispo
de esta diócesis (+ 7 - 3 - 1990)
S.E.R. Adolfo Servando Tortolo,
quien se desempeñó como
el tercer vicario castrense
(+30 - 3 - 1982)
22
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
NOTICIAS
NOTICIAS
Solemnidad de la
Inmaculada Concepción
El viernes 10 de diciembre, Fiesta de Nuestra
Señora de Loreto, Patrona de la Fuerza Aérea Argentina,
en la Iglesia Catedral Castrense, a las 11, el Sr. Capellán
Castrense a cargo de la Capellanía Mayor, Pbro. Ricardo
Javier González, presidió la Misa en su honor.
Asistieron las altas autoridades de la Fuerza,
presididas por el Sr. Jefe de Estado Mayor General,
Brigadier General Don Normando Costantino, personal
militar y civil.
En este año, se celebra el 90.o aniversario de la
Proclamación Pontificia (Benedicto XV) de la Virgen
de Loreto como Patrona de la Aviación.
El miércoles 8 de diciembre, Solemnidad de la
Inmaculada Concepción, el Sr. Administrador Diocesano,
Mons. Pedro Candia, presidió a las 11 la celebración
de la misa en la Iglesia Catedral Castrense Stella Maris.
En dicha celebración, confirió el Sacramento de la
Confirmación y recibieron la Primera Comunión fieles
de distintas unidades de la Guarnición Metropolitana y
Barrios Militares del Ejército Argentino.
Fiesta de Ntra. Sra. de Loreto
Bendición de Nuevas Obras
en la Capilla San Lucas
El pasado 17 de diciembre, Mons. Pedro Candia
bendijo las nuevas obras de remodelación que se
llevaron a cabo en la Capilla San Lucas del Centro
de Formación Juan Pablo II.
La bendición fue dada en la Celebración Eucarística
concelebrada por capellanes mayores, el Administrador
Diocesano y Sacerdotes Castrenses.
En el marco de la Santa Misa, el seminarista
Berthoud fue admitido a las Sagradas Órdenes.
Al finalizar, los presentes compartieron un almuerzo.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
23
N O TI C I A S
Actividades de los Seminaristas Castrenses en Verano
Misión Navideña
Del 18 al 22 de diciembre de 2010, los siete seminaristas
castrenses llevaron a cabo la Misión Navideña en el Barrio
Militar de Villa Martelli.
Se recorrió el barrio con visitas a las familias y, en
compañía de los fieles, se rezaron laudes con Adoración
Eucarística.
Se celebraron Santas Misas en la Capilla Sagrado
Corazón de Jesús y en el Centro Recreativo. Asimismo, se
llevó a cabo la procesión con la Virgen Santísima.
En las celebraciones, se rezó especialmente por el
Ejército Argentino, por la Vocaciones sacerdotales y por
los enfermos.
Retiro Espiritual
El día lunes 31 de enero, los seminaristas del Obispado
Castrense iniciaron un retiro espiritual, predicado por el
Capellán Mayor de la Armada Argentina, Mons. Germán
Carmona. Éste se llevó a cabo en el Centro de Formación
Juan Pablo II.
Convivencia
Finalizado el retiro, los
seminaristas continuaron
con la convivencia en
la localidad de Esquel,
provincia de Chubut, a la
que fueron acompañados
por Mons. Pedro Candia,
los capellanes mayores y
el secretario general del
obispado.
Misión Pastoral
Del 14 al 20 de febrero, los seminaristas
castrenses llevaron a cabo una misión en la
Guarnición Aérea Córdoba.
24
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
OCA
Aniversario de las Ordenaciones Sacerdotales
Elevemos oraciones a Dios, en
acción de gracias por un nuevo
aniversario de sacerdocio de nuestros
presbíteros, para que sus ministerios
estén fortalecidos por los sentimientos
de Buenos Pastores y tengan las
fuerzas para ejercer, en medio del
cansancio, la misión que el Señor les
ha confiado.
MARZO:
8 Pbro. Norberto Gaspar Toledo 19 Pbro. Gerardo Román Argüello
8 Pbro. Pablo Martín López González 19 Monseñor Lic. Carlos Darío Kling
11 Pbro. Miguel Jorge Siuffi 25 Pbro. Roberto Pablo Crettaz
16 Pbro. Diego Daniel Dotto 31 Pbro. Nelson Horacio Da Silva
16 Pbro. Pablo Castelnovo 31 Pbro. Néstor Claudio Rocca Fraire
ABRIL:
4 Pbro. Ramón Gustavo Doldán 15 Pbro. Heriberto Abraham Maidana
4 Pbro. Gustavo Salvador Rébora 19 Pbro. Carlos Leandro Braun
8 Pbro. Julio César Veliche 19 Pbro. Juan Ignacio Lickay
9 Pbro. Luis Eduardo Scrinzi 19 Pbro. Rodolfo Donato De Fabriziis
9 R.P. Gabriel Horacio Muñoz 25 Pbro. Ángel Eduardo López Franco
10 Pbro. Cristian Abel Vázquez 27 Pbro. Mario Ramón Márques
12 Pbro. Jorge Omar González 29 Pbro. Hilario Barberán
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
25
D O C U M EN TOS
Documentos
Continuando la temática del boletín pasado, publicaremos los documentos emitidos por este
Obispado, con la intención de que éstos sean de conocimiento de nuestros fieles y capellanes.
Ofrecemos también a nuestros lectores obtenerlos desde la página web en soporte informático.
INSTRUCCIÓN ADMINISTRATIVA DE
EDIFICATIO ECCLESIAE PARA EL OBISPADO
CASTRENSE DE ARGENTINA
I. De Ecclesia
Art. 1 Habiendo anteriormente presentado su proyecto
al Obispado y mediando la consulta al Consejo Presbiteral
conforme a la normativa (c. 1215 §2), el Capellán del lugar,
tendrá a su cuidado interceder ante las autoridades de
la Fuerza para obtener el permiso y los medios con el fin
de proceder a la construcción de una capilla u oratorio.
Art. 2. Si por el contrario es la Fuerza que toma la
iniciativa, será el Capellán quien tome contacto con las
autoridades competentes, explicando los requisitos
canónicos necesarios para la construcción de una
capilla u oratorio destinado al culto católico, dando
a conocer especialmente este procedimiento, y sin olvidar
de mencionar las penas canónicas que corresponden a
su incumplimiento.
Art. 3. No puede edificarse una Iglesia sin el
consentimiento dado por escrito por el Obispo
(c. 1215, 1 CIC). El escrito debe incluir todos los datos
que sirvan para edificar el futuro templo. Además, el
Obispo juzgará si la nueva iglesia puede servir para el
bien de las almas y a su vez que no faltarán los medios
necesarios para edificarla y para sostener en ella el culto
divino, conforme norma del canon 1215, 2 del CIC.
Art. 4. En la edificación, construcción y reparación
de iglesias o imágenes sagradas u ornamentos y
enseres litúrgicos dotados de valor histórico o artístico,
el Obispo podrá solicitar la intervención del perito
de arte sacro o delegado para la liturgia a fin que se
observen los principios y normas de la liturgia y del arte
sagrado (c. 1216 CIC).
Art. 5. La autoridad eclesiástica comprueba que se
han seguido los principios y normas litúrgicas vigentes,
como los principios y normas del arte sagrado.
Art. 6. En cuanto a las imágenes preciosas o de
gran veneración se pondrá una especial delicadeza en
el modo de disponer de ellas, solicitando los permisos
que se obtienen por escrito (c. 1189 CIC).
26
Ar t. 7. La consagración o bendición, por su
destinación al culto, pone los lugares y objetos bajo
potestad eclesiástica, por cuanto sacados del uso
común, y esto es independiente del dominio que pueda
ostentar la autoridad estatal o militar, conforme a la
jurisprudencia internacional vigente.
Ar t. 8. El Ministro de las consagraciones y
bendiciones o dedicaciones es el Obispo Castrense
(c. 1169 CIC) y aquellos que se le equiparan por
derecho (c. 1206 CIC). También se reserva al obispo la
bendición de las iglesias (c. 1207 CIC). La delegación
es bastante restrictiva y por ello se hará en circunstancias
del todo particulares. Quienes sean designados deberán
haber recibido un “mandato especial”.
Art. 9. Cada Iglesia ha de tener su propio título,
que no puede cambiarse una vez hecha la dedicación
(c. 1218). Se levantará acta de la celebración, y se
guardarán copias en los archivos de la Capilla, de la
Capellanía Mayor y de la Curia Castrense.
Art. 10. El acta tiene una gran importancia ya que
por ella el lugar adquiere una nueva condición jurídica
y teológica. La autoridad eclesiástica puede ejercer
efectivamente sus poderes y funciones en los lugares
sagrados, aunque el dominio esté en manos de privados
o del Estado (c. 1213 CIC). Tal prerrogativa viene
reconocida en el derecho eclesiástico internacional
(cc. 3 y 22 CIC; art. 33, 41 y 2345 del Código Civil de
la República Argentina). Con este acto el propietario
reserva el lugar para el culto y lo libera de cualquier
otro uso.
Art. 11. El Obispo, mediante un acto posterior,
otorgará las licencias necesarias para la celebración de
los actos litúrgicos que crea convenientes (c. 1228 CIC).
Art. 12. La pérdida de sacralidad sucede en los
siguientes casos:
a) Si resulta destruida en gran parte, b) si es
destinada al uso profano por parte del Ordinario c) si
de hecho se ha pasado a un uso profano permanente.
En todos estos casos debe mediar decreto declarativo
del Obispo.
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
D O C U M EN TO S
II. De altare
Art. 13. El altar es el ara donde se celebra el santo
Sacrificio de la Misa. Puede ser fijo o móvil. El material
será normalmente de piedra natural entera, es decir la
mesa de una sola pieza. En caso excepcional será de
otro material decoroso y sólido. Las columnas que lo
sustentan pueden ser de otro material diferente al de la
mesa (c. 1236, 1 CIC).
Art.14. Los altares deben ser dedicados o bendecidos
según el rito prescripto en los libros litúrgicos. El derecho
pide mantener la antigua tradición de poner bajo el altar
fijo las reliquias de los mártires o de los santos (c. 1237
CIC). El acta de Dedicación o bendición correspondiente,
indicará el número de reliquias y los santos mártires a
las que pertenecen.
Art. 15. Los altares fijos y móviles no pierden la
dedicación o la bendición por el hecho que la iglesia u
otros lugares sagrados sean reducidos al uso profano
(c. 1238 CIC). El altar pierde la dedicación o la bendición
a norma del c. 1212 del CIC.
Art. 16. El altar fijo o móvil debe ser reservado
únicamente al culto divino, excluyendo cualquier uso
profano. Bajo el altar no se coloque ningún cadáver, de
lo contrario, no es lícito celebrar sobre él la Santa Misa
(c. 1239, 1-2 CIC).
Art. 17. El altar mayor debe estar debidamente
revestido y adornado (Institutio Generalis Missalis
Romani n.o 304-305). La tradición litúrgica indica
tres manteles, (Rubricae Generalis Missalis XX), la
normativa actual permite al menos uno de un lienzo
noble y absorbente (Pontifical Romano, Ritual dedicación
Iglesias y altares, n.o 23 “c”).
III. De tabernaculo
Art. 18. a) La Santísima Eucaristía puede ser
conservada en las capillas u oratorios con licencia
del Ordinario y de acuerdo a las condiciones del c.
934, 2 del CIC, es decir, qué exista alguien que la
cuide y que el sacerdote celebre allí misa al menos
dos veces al mes.
b) Teniendo en cuenta las especiales particularidades
de algunos lugares recónditos de nuestra jurisdicción,
se dispensa en ellos la obligación de celebrar misa
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
con la periodicidad indicada en el apartado a) como
condición para la reserva mencionada, previendo
debidamente que siempre haya alguien al cuidado de
la misma.
Art. 19. Tampoco es lícito conservar consigo la
Santísima Eucaristía o llevarla en viaje al menos que
exista una necesidad urgente y de acuerdo a las
disposiciones del Obispo (c. 935 CIC).
Art. 20. Si no se opone una razón grave la iglesia
donde se conserva la Santísima Eucaristía, quede
abierta a los fieles al menos por algunas horas al día
(c. 937 CIC).
Art. 21. La Santísima Eucaristía será custodiada en
un solo tabernáculo en la iglesia. Este lugar deber ser
distinto y adornado conveniente y decorosamente.
El tabernáculo en lo posible sea inamovible, construido
en material sólido no transparente y cerrado de tal
manera que se evite el peligro de profanación. La
llave del Santísimo deberá ser cuidada con máxima
diligencia. Queda prohibido dejar las llaves en la
puer ta del sagrario, cerca de él o a la vista (c.
938 CIC).
Art. 22. En cuanto a las hostias consagradas,
vendrán conservadas en un copón en cantidad
suficiente a la necesidad de los fieles, especialmente
atendiendo el número de enfermos. Se recomienda
consagrar en cada misa las hostias que sean necesarias
para la comunión de los presentes evitando excesos.
L a re s e r v a d e b e s e r re n o v a d a c o n f re c u e n c i a
(c. 939 CIC).
Art. 23. Ante el tabernáculo brillará perennemente
la lámpara del Santísimo Sacramento (c. 940 CIC) y se
colocará en el interior u exterior un conopeo que puede
ser siempre de color blanco (Ritual Romano de los
Sacramentos, p. 531 n.o 11).
Art. 24. Se recomienda que en cada capilla u oratorio
todos los años se realice la exposición solemne
prolongada (c. 941-943 CIC).
Art. 25. Cualquier duda que los capellanes pudieran
tener en cuanto a la interpretación y aplicación del
procedimiento desarrollado en los artículos precedentes,
deberán dirigirse por escrito a la Curia Castrense a fin
de obtener las oportunas aclaraciones e instrucciones.
27
MOVIMIENTOS DE LA CURIA
MOVIMIENTOS DE LA CURIA
CURIA DIOCESANA
170-1 0
Ordenando se inscriba en el libro de Bautismos de la Iglesia Catedral Stella Maris la
nota marginal donde consta la nulidad matrimonial requerida por el Tribunal Nacional
de Segunda Instancia.
30 - X I I
EJÉRCITO ARGENTINO
1 3 3 -10 Nombrando ad nútum, a partir del 1 diciembre de 2010 y por el término de un año, 19 - X I
             sacerdote auxiliar del Ejército Argentino, al Pbro. Daniel Omar Quevedo asignándole la 
               atención pastoral Liceo Militar “General Espejo” en la provincia de Mendoza, asistiendo 
                    al actual sacerdote auxiliar de ese destino, Pbro. Ricardo Poblette. 
1 3 9 -10 Concediendo la elección de San Expedito como Santo Patrono de la División Cirugía 25 - X I
             General del Hospital Militar Central GRL 601. 
1 4 2 -10 Nombrando al Sr. Capellán Castrense del Ejército Argentino, Pbro. Luis Adrián 29 - X I
             Altamirano en comisión como capellán de la Fuerza de Tarea Argentina No 37 de la 
                Misión de Paz en Chipre (UNFICYP). 
1 4 3 -10 Designamos a los Sres. Alfonso Javier Moyano, Mateo Elías, Rogelio Javier Tejada, 3 - XII
           Emilio Madero, Mónica Patricia Vasile Salinas, Javier González, Felipe Manuel Lijan y 
             Héctor Makaruk, Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión por el término de 
                la Campaña Antártica 2011 del Ejército Argentino. 
1 4 4 -10 Cesando al Pbro. Carlos Biestro, como capellán castrense del Ejército Argentino. 6 - XII
144 bis -10 Nombrando por el término de un año, a partir del 1 de enero de 2011, sacerdote 6 - XII
              auxiliar del Ejército Argentino al Pbro. Carlos Biestro, asignándole la atención pastoral 
                 de la Escuela de Guerra Conjunta. 
1 6 0 -10 Cesando a partir del 31 de enero de 2011, al Capellán Castrense del Ejército Argentino, 15 - X I I
            Pbro. Sergio Omar Fochesato. 
1 6 3 -10 Disponiendo la inscripción en el “Libro de Constancias de Abandono Formal de la 15 - X I I
             Iglesia Católica” de este obispado, del acto formal de abandono, determinando se 
                haga constar en el Libro de Bautismos de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced 
                 del Barrio de Suboficiales Sargento Cabral de Campo de Mayo. 
1 6 6 -10 Nombrando ad nútum, Capellán Castrense al Pbro. Oscar Naef, a partir del 1 de enero 22 - X I I
            de 2011 y en el mismo destino pastoral del Hospital Militar Central. 
28
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
MOVIMIENTOS DE LA CURIA
EJÉRCITO ARGENTINO
167 -10 Inscribiéndose en el libro de Bautismos en uso en la Capellanía Mayor del Ejército 27 - X I I
           Argentino, el acta bautismal solicitada. 
168 -10 Inscribiéndose en el libro de Bautismos en uso en la Capellanía Mayor del Ejército 27 - X I I
           Argentino, el acta bautismal solicitada. 
ARMADA ARGENTINA
140 -10 Cesando al R.P. Gastón Luis Martín Tarchetti, perteneciente a los Reverendos Padres 24 - X I
          Escolapios, como capellán castrense de la Armada Argentina. 
155 -10 Delegando al Sr. Capellán Mayor de la Armada Argentina, Mons. Germán Carmona, 13 - X I I
          para administrar el sacramento de la confirmación en la celebración del 15 de 
            diciembre de 2010 en la Escuela Naval. 
FUERZA AÉREA ARGENTINA
132 -10 Cesando al Pbro. Ricardo Rosales Nájera (DNI 93.789.180) perteneciente a los 18 - X I
         Legionarios de Cristo, con destino actual en el Instituto Universitario Aeronáutico, 
          agradeciéndole su labor en esta Iglesia Particular. 
146 -10 Ordenando se inscriba en el libro de Bautismos actualmente en uso en la Capellanía 6 - XII
         del Barrio Aeronáutico El Palomar, Capilla de San Miguel Arcángel, el acta bautismal 
           solicitada con los datos consignados en la documentación ofrecida. 
148 -10 Cesando al partir del 1 de febrero de 2011 al Capellán Castrense de la Fuerza Aérea 10 - X I I
          Argentina, Pbro. Marcelo Ramón Mora. 
156 -10 Disponiendo trasladar ad nútum al Sr. Capellán Castrense de la Fuerza Aérea Argentina, 13 - X I I
           Pbro. Horacio Gabriel Muñoz, al Edificio “Cóndor” como “Auxiliar de la Capellanía 
                    Mayor” a partir del 1 de marzo de 2011. 
158 -10 Nombrando ad nútum, a partir del 1 de marzo de 2011 Capellán Castrense de la 15 - X I I
          Fuerza Aérea Argentina, Pbro. Favio Gustavo Cayo, asignándole la atención pastoral 
             del Instituto de Formación Ezeiza. 
159 -10 Disponiendo trasladar ad nútum al Sr. Capellán Castrense de la Fuerza Aérea 15 - X I I
           Argentina, Pbro. Juan Rodolfo Brom, a la I Brigada Aérea “El Palomar” a partir del 
                1 de febrero de 2011. 
Boletín Eclesiástico | Obispado Castrense de Argentina
29
MOVIMIENTOS DE LA CURIA
FUERZA AÉREA ARGENTINA
161-1 0 Nombrando ad nútum, a partir del 1 de febrero de 2011 Capellán Castrense de la Fuerza 15 - X I I
          Aérea Argentina, Pbro. Sergio Omar Fochesato, asignándole la atención pastoral como 
             Jefe del Servicio Religioso de la Guarnición Aérea Córdoba, revistando como Capellán 
                 Castrense en la Escuela de Aviación Militar, asistiendo como Capellán en el Instituto 
                   Universitario Aeronáutico y a cargo de la Iglesia Nuestra Señora de Loreto. 
162-1 0 Disponiendo que el Capellán Castrense de la Fuerza Aérea Argentina, Pbro. César 15 - X I I
           Lionel Tauro, continúe en los destinos asignados por el decreto 51/07, pero en lo 
            referente a la atención pastoral de la Escuela de Aviación Militar, deberá realizarla bajo 
               la dirección del Jefe del Servicio Religioso, Pbro. Sergio Omar Fochesato. 
164-1 0 Cesando a partir del 1 de enero de 2011, al Capellán Castrense de la Fuerza Aérea 17 - X I I
          Argentina, Rev. Padre Lic. Fray Norberto Sorrentino op. en todos los oficios que 
          desempeñaba en la mencionada fuerza. 
165-1 0 Designando como Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión desde el 17 de 17 - X I I
         diciembre de 2010 y hasta el 5 de febrero de 2011 al Sr. Vicecomodoro Fernando 
         Patricio Valentich. 
GENDARMERÍA NACIONAL
145-1 0 Autorizando al Padre Jerónimo Fernández Rizzo, Capellán Castrense que presta 6 - XII
           servicio en la Región I de Gendarmería Nacional, Campo de Mayo, para ausentarse 
             del país en uso de su licencia de verano entre los días 3 de febrero al 15 de marzo de 
               2011 con destino a España. 
149-1 0 Nombrando ad nútum a partir del 1 de febrero de 2011 Capellán Castrense de 10 - X I I
          Gendarmería Nacional, al Pbro. Marcelo Ramón Mora, asignándole la atención pastoral 
              de la Región I de Campo de Mayo. 
150-1 0 Disponiendo trasladar ad nútum al Sr. Capellán Castrense de la Gendarmería 10 - X I I
           Nacional, Pbro. Guillermo Andrés Conti, a la Agrupación VII “SALTA”, a partir del 1 de 
                 enero de 2011. 
151-1 0 Disponiendo trasladar ad nútum al Pbro. Gustavo Alberto de Majo a la Escuela de 10 - X I I
         Oficiales de la Gendarmería Nacional “General D. Martín Miguel de Güemes”. Asimismo 
                cambiando la condición de Sacerdote Auxiliar a la de Capellán Castrense de la 
                  Gendarmería Nacional, a partir del 1 de enero de 2011. 
152-1 0 Disponiendo trasladar ad nútum al Sr. Sacerdote Auxiliar de la Gendarmería Nacional, 10 - X I I
          Pbro. José Luis Socaires al Escuadrón 22 “San Antonio” a partir del 1 de enero de 2011. 
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MOVIMIENTOS DE LA CURIA
GENDARMERÍA NACIONAL
153-1 0 Disponiendo trasladar ad nútum al Sr. Capellán Castrense de la Gendarmería Nacional, 10 - X I I
           Pbro. Gerónimo Fernández Rizzo al Destacamento móvil I de Campo de Mayo a partir 
              del 1 de febrero de 2011. 
154-1 0 Delegando al Sr. Capellán Mayor de la Gendarmería Nacional, Pbro. Rubén Darío 10 - X I I
            Bonacina, para administrar el sacramento de la Confirmación en la celebración del día 
               10 de diciembre de 2010 en el Regimiento de Infantería de Montaña 15 de La Rioja. 
157-1 0 Cesando a partir del 1 de marzo de 2011 al Capellán Castrense de Gendarmería 10 - X I I
          Nacional, Pbro. Favio Gustavo Cayo. 
169-1 0 Nombrando ad nútum a partir del 1 de enero de 2011, al Capellán Castrense de 28 - X I I
          Gendarmería Nacional, Pbro. Carlos Alberto Pombo, asignándole revistar en la 
            Capellanía Mayor de la Fuerza: 1) La atención pastoral del personal de Gendarmería 
               Nacional destinado en el Hospital Militar Central y, asimismo el personal que se asiste 
               en dicho nosocomio; 2) El oficio de confesor externo de la Escuela de Gendarmería 
                Nacional General D. Martín Miguel de Güemes. 
PREFECTURA NAVAL ARGENTINA
134-1 0 Delegando al Sr. Sacerdote Auxiliar de la Prefectura Naval Argentina, Pbro. Ramón 24 - X I
         Gustavo Doldán, para administrar el sacramento de la Confirmación en la celebración 
            que tendrá lugar entre los meses de noviembre y diciembre en la CIA San Javier y 
             Paso de los Libres. 
135-1 0 Delegando al Sr. Sacerdote Auxiliar de la Prefectura Naval Argentina, Pbro. José 24 - X I
         Osvaldo Páez, para administrar el sacramento de la Confirmación, que tendrá lugar 
            entre los meses de noviembre y diciembre en la CIA Prefectura Santa Fe. 
136-1 0 Delegando al Sr. Sacerdote Auxiliar de la Prefectura Naval Argentina, Pbro. Horacio 24 - X I
        Nelson Da Silva, para administrar el sacramento de la Confirmación, que tendrá lugar 
          entre los meses de noviembre y diciembre en la CIA Prefectura Corrientes. 
137-1 0 Delegando al Sr. Sacerdote Auxiliar de la Prefectura Naval Argentina, Pbro. Juan 24 - X I
        Gustavo Retes, para administrar el sacramento de la Confirmación, que tendrá lugar 
          entre los meses de noviembre y diciembre en la CIA Prefectura Comodoro Rivadavia. 
138-1 0 Delegando al Sr. Capellán Mayor de la Prefectura Naval Argentina, Pbro. Diego Julio 24 - X I
         Tibaldo, para administrar el sacramento de la Confirmación, que tendrá lugar entre los 
           meses de noviembre y diciembre en la CIA Prefectura Salto Grande. 
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