domingo, 16 de septiembre de 2012

Vamos a mantenernos firmes en la prudencia y El Espiritu Santo, porque el demonio se esconde en el Alma de los "NO" devotos. San Padre Pio « En cuanto a mí,¡Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo! » (Gal 6, 14). FECHAS NOTABLES DE LA VIDA DEL PADRE PIO NACIMIENTO: 25 DE MAYO DE 1887 EN PIETRELCINA BAUTISMO: 26 DE MAYO DE 1887 CONFIRMACION: 27 DE SEPTIEMBRE DE 1899 INVESTIDURA: 1903 ADOPTO EL NOMBRE DE FRA' PIO ORDENACION: DE 1910 BENEVENTO ESTIGMA TEMPORARIO: 7 DE SEPTIEMBRE DE 1910. EL ESTIGMA APARECIO Y DESAPARECIO EN SEMANAS ALTERNATIVAS HASTA 1918 TRASVERBERACION: DEL CORAZON, CAUSANDO HERIDAS VISIBLES AL COSTADO. 5 DE AGOSTO DE 1918 ESTIGMA: 20 DE SEPTIEMBRE DE 1918, APARECIERON HERIDAS VISIBLES CONVIRTIENDOLO EN EL PRIMER SACERDOTE ESTIGMATIZADO EN LA HISTORIA DE LA IGLESIA. PASO TODA SU VIDA REZANDO Y SUFRIENDO POR LAS ALMAS DE TODO EL MUNDO, HASTA SU SAGRADA MUERTE FALLECIMIENTO: 23 DE SEPTIEMBRE DE 1968 A LAS 2.30 AM , EL PADRE PIO DEJO ESTE MUNDO, MURIO EN LA HUMILDE SERENIDAD DE SU CELDA Y SUS ULTIMAS PALABRAS FUERON "GESU E MARIA" [JESUS Y MARIA] NOVIEMBRE DE 1969: CATORCE MESES DESPUES DE SU MUERTE, EL OBISPO DE MANFREDONIA INICIO LA ETAPA PRELIMINAR DE LA CAUSA PARA BEATIFICACION 29 DE NOVIEMBRE DE 1982: EL PAPA JUAN PABLO II APRUEBA EL DECRETO PARA LA APERTURA DEL PROCEDIMIENTO CANONICO INFORMATIVO SOBRE LA VIDA Y LAS VIRTUDES DEL SIRVIENTE DE DIOS. PADRE PIO DE PIETRELCINA 20 DE MARZO DE 1983: APERTURA OFICIAL DEL PROCEDIMIENTO CANONICO INFORMATIVO. FUENTE: VINCENT FALCO Este dignísimo seguidor de San Francisco de Asís nació el 25 de mayo de 1887 en Pietrelcina, archidiócesis de Benevento, hijo de Grazio Forgione y de María Giuseppa De Nunzio. Fue bautizado al día siguiente recibiendo el nombre de Francisco. A los 12 años recibió el Sacramento de la Confirmación y la Primera Comunión.El 6 de enero de 1903, cuando contaba 16 años, entró en el noviciado de la orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde el 22 del mismo mes vistió el hábito franciscano y recibió el nombre de Fray Pío. Acabado el año de noviciado, emitió la profesión de los votos simples y el 27 de enero de 1907 la profesión solemne.El 6 de enero de 1903, cuando contaba 16 años, entró en el noviciado de la orden de los Frailes Menores Capuchinos en Morcone, donde el 22 del mismo mes vistió el hábito franciscano y recibió el nombre de Fray Pío. Acabado el año de noviciado, emitió la profesión de los votos simples y el 27 de enero de 1907 la profesión solemne. PADRE PÍO DE PIETRELCINA (1887-1968) padrepio2.jpg Expresó el máximo de su caridad hacia el prójimo acogiendo, por más de 50 años, a muchísimas personas que acudían a su ministerio y a su confesionario, recibiendo su consejo y su consuelo. Era como un asedio: lo buscaban en la iglesia, en la sacristía y en el convento. Y él se daba a todos, haciendo renacer la fe, distribuyendo la gracia y llevando luz. Pero especialmente en los pobres, en quienes sufrían y en los enfermos, él veía la imagen de Cristo y se entregaba especialmente a ellos.Ejerció de modo ejemplar la virtud de la prudencia, obraba y aconsejaba a la luz de Dios. Su preocupación era la gloria de Dios y el bien de las almas. Trató a todos con justicia, con lealtad y gran respeto Una de las manos estigmatizadas del Padre Pio padrepiomanostima.jpg Brilló en él la luz de la fortaleza. Comprendió bien pronto que su camino era el de la Cruz y lo aceptó inmediatamente con valor y por amor. Experimentó durante muchos años los sufrimientos del alma. Durante años soportó los dolores de sus llagas con admirable serenidad. Aceptó en silencio las numerosas intervenciones de las Autoridades y calló siempre ante las calumnias. Recurrió habitualmente a la mortificación para conseguir la virtud de la templanza, de acuerdo con el estilo franciscano. Era templado en la mentalidad y en el modo de vivir. En el orden de la caridad social se comprometió en aliviar los dolores y las miserias de tantas familias, especialmente con la fundación de la «Casa del Alivio del Sufrimiento», inaugurada el 5 de mayo de 1956. Para el Siervo de Dios la fe era la vida: quería y hacía todo a la luz de la fe. Estuvo dedicado asiduamente a la oración. Pasaba el día y gran parte de la noche en coloquio con Dios. Decía: «En los libros buscamos a Dios, en la oración lo encontramos. La oración es la llave que abre el corazón de Dios». La fe lo llevó siempre a la aceptación de la voluntad misteriosa de Dios. Esta foto es de la ultima Misa que hizo El Padre Pio padrepioensuultimamisa.jpg Se consideraba sinceramente inútil, indigno de los dones de Dios, lleno de miserias y a la vez de favores divinos. En medio de tanta admiración del mundo, repetía: «Quiero ser sólo un pobre fraile que reza».Su salud, desde la juventud, no fue muy robusta y, especialmente, en los últimos años de su vida, empeoró rápidamente.La hermana muerte lo sorprendió preparado y sereno el 23 de septiembre de 1968, a los 81 años de edad. La concurrencia a su funeral fue extraordinaria. El 20 de febrero de 1971, apenas tres años después de la muerte del Siervo de Dios, Pablo VI, dirigiéndose a los Superiores de la orden Capuchina, dijo de él: «!Mirad qué fama ha tenido, qué clientela mundial ha reunido en torno a sí! Pero, ¿por qué? ¿Tal vez porque era un filósofo? ¿Porqué era un sabio? ¿Porqué tenía medios a su disposición? Porque celebraba la Misa con humildad, confesaba desde la mañana a la noche, y era, es difícil decirlo, un representante visible de las llagas de Nuestro Señor. Era un hombre de oración y de sufrimiento». Ya durante su vida gozó de notable fama de santidad, debida a sus virtudes, a su espíritu de oración, de sacrificio y de entrega total al bien de las almas. En los años siguientes a su muerte, la fama de santidad y de milagros creció constantemente, llegando a ser un fenómeno eclesial extendido por todo el mundo y a toda clase de personas. El 18 de diciembre de 1997, en presencia de Juan Pablo II, fue promulgado el Decreto sobre la heroicidad de las virtudes.Para la beatificación del Padre Pío, la Postulación presentó al Dicasterio competente la curación de la Señora Consiglia De Martino, de Salerno (Italia). Sobre este caso se celebró el preceptivo proceso canónico ante el Tribunal Eclesiástico de la Archidiócesis de Salerno-Campagna-Acerno de julio de 1996 a junio de 1997 y fue reconocida su validez con decreto del 26 de septiembre de 1997. El 30 de abril de 1998 tuvo lugar, en la Congregación para las Causas de los Santos, el examen de la Consulta Médica y, el 22 de junio del mismo año, el Congreso peculiar de Consultores teólogos. El 20 de octubre siguiente, en el Vaticano, se reunió la Congregación ordinaria de Cardenales y obispos, miembros del Dicasterio, siendo Ponente Mons. Andrea M. Erba, y el 21 de diciembre de 1998 se promulgó, en presencia de Juan Pablo II, el Decreto sobre el milagro.El 2 de mayo de 1999 a lo largo de una solemne Concelebración Eucarística en la plaza de San Pedro Su Santidad Juan Pablo II, con su autoridad apostólica declaró Beato al Venerable Siervo de Dios Pío de Pietrelcina, estableciendo el 23 de septiembre como fecha de su fiesta litúrgica.Para la canonización del Beato Pío de Pietrelcina, la Postulación ha presentado al Dicasterio competente la curación del pequeño Mateo Pio Colella de San Giovanni Rotondo. Sobre el caso se ha celebrado el regular Proceso canónico ante el Tribunal eclesiástico de la archidiócesis de Manfredonia‑Vieste del 11 de junio al 17 de octubre del 2000. El 23 de octubre siguiente la documentación se entregó en la Congregación de las Causas de los Santos. El 22 de noviembre del 2001 tuvo lugar, en la Congregación de las Causas de los Santos, el examen médico. El 11 de diciembre se celebró el Congreso Particular de los Consultores Teólogos y el 18 del mismo mes la Sesión Ordinaria de Cardenales y Obispos. El 20 de diciembre, en presencia de Juan Pablo II, se ha promulgado el Decreto sobre el milagro y el 26 de febrero del 2002 se promulgó el Decreto sobre la canonización. Biografía del Vaticano En la espiritualidad del padre Pío, el sufrimiento no es castigo, sino amor finísimo de Dios. Lo que ordinariamente aumenta la intensidad del dolor moral es la tentación, sutil, que lleva a las almas a creer que sus sufrimientos son un castigo infligido por Dios a causa de la infidelidad, una prueba más del mal estado de su conciencia y una demostración de que se han salido del camino recto de la salvación y la santificación. En estos casos, corresponde al director espiritual hacerles comprender que el estado que atraviesan no es ni castigo por las faltas o infidelidades, ni expiación por los propios pecados desconocidos, ni una venganza de la justicia divina. Al contrario, es una prueba del amor de predilección a las almas privilegiadas, elegidas para compartir los misterios dolorosos del Redentor. padre-piolevantasumano.jpg Oraciones del Padre Pio ¡ Oh Jesús ! Corona y premio inefable de aquellos que se han distinguido con humilde y heroica fidelidad,en la imitación de tus virtudes y, en modo particular, en la generosa participación a tus sufrimientos, para ser apóstoles valiosos e infatigables en la salvación de las almas; con firme confianza yo te suplico por la intercesión de tu siervo el Padre Pio de Pietrelcina, la gracia que ardientemente deseamos de todo corazón: Proteger a Tu Santa y Única Iglesia, concediendo a sus pastores, recto entendimiento y discernimiento para defender la Santa Doctrina, por Tú Espíritu entregada a su resguardo y transmición. Así sea por siempre. Amén. Oración para bendecir la mesa dada por el padre Pío a Juana Rizzani Oh Jesús, tú que provees y alimentas a las aves del aire, provee y aliméntanos también a nosotros, que no sabemos ni sembrar, ni segar ni recoger. Ven, bendice nuestro alimento y dáselo también a los que no lo tienen. Oremos con Fe ¿Por qué os tiene que preocupar el que Jesús os quiera llevar a la patria celestial por los desiertos o por los campos, si por los primeros o por los segundos se llega del mismo modo a la eterna bienaventuranza?. Alejad de vosotros toda preocupación orgullosa que brota de las pruebas con las que el buen Dios quiere visitaros; y si esto no es posible, apartad el pensamiento y vivid resignados en todo al divino querer Los Estigmas Un día, el 2 de septiembre de 1915, doña Josefa llamó a su hijo: "¡Padre Pío! ¡Padre Pío!" Después de unos momentos, su hijo salió de la cabaña agitando las manos, como si se las hubiera quemado. Su madre de carácter siempre alegre, se sonrió y le dijo: ¿Qué trae ahora que viene tocando la guitarra con las dos manos? "No es nada", contestó el Padre Pío, "dolores insignificantes". En realidad el Padre Pío acababa de recibir los estigmas invisibles. Ya antes había sentido dolores en los pies y en las manos. En 1912 los dolores se extendieron al corazón. En una carta de aquel tiempo, así escribía: "El corazón, las manos y los pies, me parecen estar traspasados por una espada". El 10 de octubre de 1915 comunicó a su director espiritual, Padre Agustín, haber recibido los estigmas invisibles, sintiendo, especialmente en algunos días "agudísimo dolor". Un día en que estaba en el coro con los demás religiosos, después de que terminó el rezo de la Liturgia de las Horas, todos se retiraron, quedando solamente el Padre Pío recogido en su oración personal junto al padre Arcángel. Al toque de la campanilla para la comunidad, los dos se levantan. Las manos del Padre Pío están sangrando. El Padre Arcángel preocupado, le pregunta: "¿Se ha herido?". Con paso incierto y con el rostro pálido se fue a presentar al Superior, quien al verlo quedó petrificado. Además de las manos y los pies, también el costado sangraba abundantemente. Lo raro también era que la sangre no coagulaba y, además, emanaba un agradable perfume. El Superior enseguida pone al tanto al Padre Provincial. Como es de imaginar, la noticia no duró mucho tiempo oculta. El estupor y la alegría llenó los corazones de miles de personas, que iban a ver al "santo". Todo el mundo quería confesarse con el Padre Pío o participar en su Santa Misa. El caso preocupó mucho al Superior Provincial quién se propuso estudiar bien su caso. Pidió fotografías y las envió, junto con un amplio reporte a la Santa Sede. Como respuesta, recibió la orden de intensificar el estudio médico y sustraer al Padre Pío de la curiosidad popular. Se le prohibió celebrar misa en público y confesar. El Padre Pío calla y obedece. Durante dos largos años vivió una vida perfecta de claustro y bajo las órdenes de los médicos, que no encontraban las causas naturales de sus heridas, no dejaban en paz al padre. Un día un doctor le hizo esta pregunta: -Padre, dígame ¿Por qué tiene lesiones exactamente allí y no en otra parte? -Más bien debería ser usted el que me conteste, doctor: ¿por qué he de tenerlas en otras partes y no allí? Al Padre Pío no le faltaban ni el sentido del humor ni las respuestas sagaces. Fuente:http://www.ewtn.com/spanish/home.htm stigmasdelpadrepio.jpg PRIMERA APARICION DE LOS ESTIGMAS Durante su primer año de ministerio sacerdotal, en 1910, el Padre Pío manifiesta los primeros síntomas de los estigmas. En una carta que escribe a su director espiritual los describe así: "En medio de las manos apareció una mancha roja, del tamaño de un centavo, acompañada de un intenso dolor. También debajo de los pies siento dolor". Estos dolores en la manos y los pies del Padre Pío, son los primeros recuentos de las estigmas que fueron invisibles hasta el año 1918. Una vez el dolor que el Padre Pío experimentó fue tan agudo, que se sacudió las manos, las cuales sentía que se le quemaban, a lo que su madre le preguntó: "Que es eso?, es que ahora también tocas la guitarra?". El Padre se limitó a no responder. Este tiempo en su pueblo natal fue un período de grandes combates espirituales con el demonio, pero también de grandes consuelos a través de éxtasis y fenómenos místicos, tanto interiores como exteriores, espirituales y físicos. El demonio solía aparecérsele de distintas maneras. Algunas veces lo hacía en la apariencia de animales, de mujeres bailando danzas impuras, de carceleros que lo azotaban e incluso bajo la apariencia de Cristo Crucificado, de su Ángel de la Guarda, San Francisco de Asís, la Virgen María, también bajo la apariencia de su director espiritual, su provincial, etc. pero después de estos asaltos del demonio, era consolado con éxtasis y apariciones de Jesús, la Santísima Virgen María, su Ángel Guardián, San Francisco y otros santos. El día 12 de agosto de 1912 experimentó por primera vez la "llaga del amor". El Padre Pío le escribió a su director espiritual explicándole lo sucedido: "Estaba en la Iglesia haciendo mi acción de gracias después de la Santa Misa, cuando de repente sentí mi corazón herido por un dardo de fuego hirviendo en llamas y yo pensé que me iba a morir". Por siete años, Padre Pío permanece fuera del Convento, en Pietrelcina. Naturalmente, esta vida estaba en contraste con la regla franciscana y algunos hermanos frailes se quejaron de esto. Fue entonces cuando el Superior General de la Orden pidió a la Sagrada Congregación de los Religiosos la exclaustración del P. Pío. Fue un golpe muy duro para él y en un éxtasis se quejó con San Francisco de Asís. La Congregación de los Religiosos no escuchó la solicitud del Superior General y concedió que el Padre Pío siguiera viviendo fuera del convento, hasta que estuviera completamente restablecida su salud. De regreso a la vida monástica El día 17 de febrero de 1916, el Padre Pío salió de Pietrelcina rumbo a Foggia, donde los superiores lo llamaron para dar un servicio espiritual. Gracias a las oraciones de Rafaelina Cerase, una señora muy enferma y cercana a la muerte, el Padre Pío puede regresar definitivamente a la vida comunitaria. Esta buena señora se ofreció a Dios como víctima para que el Padre pudiese oír confesiones y con ello traer gran beneficio a las almas. Aunque el Padre nunca más pudo regresar a Pietrelcina, su amor por ella nunca disminuyó. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Padre, refiriéndose a su pueblo dijo: "Pietrelcina será preservada como la niña de mis ojos". Y antes de morir, hablando proféticamente dijo: "Durante mi vida he favorecido a San Giovanni Rotondo. Después de mi muerte, favoreceré a Pietrelcina". PRIMERA VISITA A SAN GIOVANNI ROTONDO El día 28 de julio de 1916, el Padre Pío llega a San Giovanni Rotondo por primera vez. San Giovanni Rotondo era en ese entonces una pequeña villa en la península del Gargano, rodeada por casas muy pobres, sin luz, sin agua potable ni cañería, sin caminos pavimentados y sin formas de comunicación modernos, muy parecido a la forma de vida en las villas pequeñas de aquel entonces. El monasterio se encontraba a unos dos kilómetros del pueblo y para llegar a este, era necesario ir en mula. El monasterio contaba con una pequeña y rústica Iglesia de Nuestra Señora de la Gracia del siglo XIV. Regreso permanente a San Giovanni Rotondo Padre Pío fue invitado a San Giovanni por el Padre Guardián y su breve visita fue del 28 de julio al 5 de agosto. Durante esta visita, la salud del Padre parece haber mejorado un poco lo cual agradó al Padre Provincial y este lo mandó bajo obediencia a regresar a San Giovanni por un tiempo, hasta que mejorase más su salud. El Padre regresó al Monasterio del Gargano el día 4 de septiembre de 1916. En los designios del Señor, lo que en un inicio se pensó sería temporal, duró 52 años, hasta la muerte del Padre. EXPERIENCIA MILITAR El Padre Pío fue llamado a las filas militares tres veces durante la Primera Guerra Mundial y las tres veces fue regresado luego de un corto período por motivos de salud. La última vez que fue llamado, su salud desmejoró tanto, que los mismos médicos le dieron de baja para "permitirle morir en paz en su hogar". Las cortas permanencias en las filas militares causaron en él grandes dolores en su alma, a causa de la dureza de los soldados, las blasfemias que escuchó y el verse alejado de la vida monástica. Otro gran dolor era el no poder ofrecer la Santa Misa todos los días. El Padre fue dado de baja de las filas militares con papeles que atestiguaban su buena conducta, su honor y fidelidad a la patria, aunque se salvó de haber confrontado cargos de deserción por no presentarse a una cita, a causa de un error del cartero de San Giovanni Rotondo. Este no sabía que Francisco Forgione y el Padre Pío eran la misma persona y por ello no supo a quién darle la cita. EL SEMINARIO MENOR El Padre Pío sirvió como padre espiritual de los jóvenes que formaban parte del seminario seráfico menor, que en ese momento estaba en San Giovanni Rotondo. Él se encargaba de proveerles meditaciones, de confesarlos y de tener conversaciones espirituales con ellos. Oraba mucho y vigilaba su avance espiritual y hasta llegó a pedir permiso para ofrecerse como víctima al Señor por la perfección de este grupo a quienes como él mismo decía "amaba con ternura". Un día en que daba un paseo con los jóvenes les dijo: "Uno de ustedes me traspasó el corazón". Los jóvenes quedaron perplejos ante este comentario, pero no se atrevían a preguntar quién había sido el culpable. "Uno de ustedes esta mañana hizo una Comunión sacrílega. Y saber que fui yo el que se la dio hoy durante la Misa". El joven culpable se arrojó a sus pies y confesó ser él el culpable. El Padre hizo seña a los demás para que se retiraran un poco y ahí mismo en la calle escuchó su confesión y lo restauró a la gracia de Dios. TRANSVERBERACION DEL CORAZON La transverberación es una gracia extraordinaria que algunos santos como Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz han recibido. El corazón de la persona escogida por Dios es traspasado por una flecha misteriosa o experimentado como un dardo que al penetrar deja tras de sí una herida de amor que quema mientras el alma es elevada a los niveles más altos de la contemplación del amor y del dolor. El Padre Pío recibió esta gracia extraordinaria el 5 de agosto de 1918. En gran simplicidad, el Padre le narró a su director espiritual lo sucedido: "Yo estaba escuchando las confesiones de los jóvenes la noche del 5 de agosto cuando, de repente, me asusté grandemente al ver con los ojos de mi mente a un visitante celestial que se apareció frente a mí. En su mano llevaba algo que parecía como una lanza larga de hierro, con una punta muy aguda. Parecía que salía fuego de la punta. Vi a la persona hundir la lanza violentamente en mi alma. Apenas pude quejarme y sentí como que me moría. Le dije al muchacho que saliera del confesionario, porque me sentía muy enfermo y no tenía fuerzas para continuar. Este martirio duró sin interrupción hasta la mañana del 7 de agosto. Desde ese día siento una gran aflicción y una herida en mi alma que está siempre abierta y me causa agonía." LAS ESTIGMAS DE CRISTO Sin duda alguna lo que ha hecho famoso al Padre Pío es el fenómeno de los estigmas: las cinco llagas de Cristo crucificado que llevó en su cuerpo visiblemente durante 50 años. Un poco más de un mes después de haber recibido el traspaso del corazón, el Padre Pío recibe las señas, ahora visibles, de la Pasión de Cristo. El Padre describe este fenómeno y gracia espiritual a su director por obediencia: "Era la mañana del 20 de septiembre de 1918. Yo estaba en el coro haciendo la oración de acción de gracias de la Misa y sentí poco a poco que me elevaba a una oración siempre más suave, de pronto una gran luz me deslumbró y se me apareció Cristo que sangraba por todas partes. De su cuerpo llagado salían rayos de luz que más bien parecían flechas que me herían los pies, las manos y el costado. Cuando volví en mí, me encontré en el suelo y llagado. Las manos, los pies y el costado me sangraban y me dolían hasta hacerme perder todas las fuerzas para levantarme. Me sentía morir, y hubiera muerto si el Señor no hubiera venido a sostenerme el corazón que sentía palpitar fuertemente en mi pecho. A gatas me arrastré hasta la celda. Me recosté y recé, miré otra vez mis llagas y lloré, elevando himnos de agradecimiento a Dios". Los estigmas del Padre Pío eran heridas profundas en el centro de las manos, de los pies y el costado izquierdo. Tenía manos y pies literalmente traspasados y le salía sangre viva de ambos lados, haciendo del Padre Pío el primer sacerdote estigmatizado en la historia de la Iglesia (San Francisco Asís no era sacerdote). Fuente: www.corazones.org/santos/pio_padre.htm HACER EL BIEN "Jesús nos llama con sus divinas inspiraciones y se nos comunica con su gracia." "¿Cuantas veces él nos ha invitado?" "¿Y con que rapidez le hemos contestado?" "No dejemos para mañana lo que podemos hacer hoy. Del bien de después están llenos los sepulcros..., y además, ¿quien nos dice que viviremos mañana?. Escuchemos la voz de nuestra conciencia, la voz del profeta rey: Si escucháis hoy la voz del Señor, no cerréis vuestros oídos. Levantémonos y atesoremos, porque sólo el instante que pasa está en nuestras manos. No queramos alargar el tiempo entre un instante y otro, que eso no está en nuestras manos." “Comencemos hoy, hermanos a hacer el bien, que hasta ahora no hemos hecho nada”. Padre Pío EL DEMONIO Las tentaciones, los desalientos, las inquietudes, son mercancia del enemigo. Acordaos de esto: Si el maligno continua molestando, señal de que todavia no se halla dentro, esta afuera todavia. Lo que debe aterrorizarnos es su paz y concordia. El diablo es como un perro rabioso encadenado. Mas alla del radio que le permite la cadena, no puede morder a nadie. Mantente lejos de el. Si te acercas demasiado, te mordera. Recuerda que el diablo tiene una sola puerta para penetrar en nuestro interior: La Voluntad. No hay otras puertas secretas o escondidas. No hay pecado si no ha habido voluntad de cometerlo. Pertrechemos de prudencia y de Espiritu Santo, pues el demonio se halla agazapado en el interior de los estupidos. Lo que proviene de satanas comienza con bonanza, pero termina tempestuosamente, con la indiferencia y la apatia. Palabras del Santo Padre Pio LAS TENTACIONES Tus tentaciones provienen del demonio, del infierno; tus penas y aflicciones, de Dios, del Paraiso. Las Madres son de Babilonia, Las Hijas de Jerusalen. Desdeña las tentaciones y abraza las tribulaciones. No, hijo mio, deja que el viento sople y no creas que el ruido de las hojas es el tronar de las armas. Si lograis vencer las tentaciones, estas tienen el mismo efecto en vuestra Alma que la lejia en la ropa sucia. Aborreced las tentaciones y no os entretengais en ellas. Imaginaos a Jesus Crucificado en vuestros brazos y sobre vuestro pecho; besando varias beses su costado, decid: Tu eres mi esperanza, la fuente viva de mi felicidad. Abrazado a ti, Oh, Jesus Mio!, no te dejare hasta que no me hayas librado. Caminad entre vientos y marea, pero con Jesus Si temeis por el arreciarse de la tempestad, gritad con San Pedro: "Señor Salvame". Os dare su mano, acogeos a ella con fuerza y caminad alegremente. Vengan cataclismos. Se sumerja el mundo en tinieblas, humos y estrepitos......Dios esta con vosotros. Pero si Dios habita en las tinieblas y en el Sinai, entre relampagos y truenos, No estaremos contentos cerca de el? Si llegaramos a saber los meritos que obtenemos por las tentaciones sufridas con paciencia y vencidas, casi exclamariamos: Señor, envianos tentaciones! Os suplico hijas mias, por el Amor a Dios, en vez de temer al Señor, pues El no desea haceros mal alguno, amadlo sobremanera, pues El os desea todo bien. Caminad con alegre seguridad y no considereis vuestros males como crueles tentaciones. Que mas puedo yo hacer para frenar vuestras angustias? Inutil es toda vuestra preocupacion para sanarlas, al contrario, las fomentais mas todavia. No os esforceis en vencerlas. Este esfuerzo las fortifica. Rechazadlas y no os entretengais en ellas. Acordaos hijas mias, que soy tan enemigo de los deseos inutiles como de los deseos peligrosos y malos, pues, aunque sea bueno lo que se desea, nuestros anhelos son siempre defectuosos, especialmente si animados de excesiva solicitud, pues Dios no nos exige este genero de bienes, sino otros en los que quiere nos ejercitemos. Quiere hablarnos como a Moises, entre espinas, desde la zarza, entre nubes y relampagos. No deseemos que Dios nos hable entre suaves y frescas brisas, como hablo a Elias. Que temeis hijos mios? Escuchad lo que El Señor a Abraham y en El a vosotros: No temais, soy vuestro protector. No buscais a Dios? Lo poseeis, no miento. Sed constantes en vuestros propositos, permaneced en la nave en que os ha embarcado y vengan tempestades. Jesus esta con vosotros, no perecereis. El dormira, pero en el momento de peligro se despertara y os calmara. Se deben al demonio las perplejidades del espiritu que experimentais. Dios las permite no porque os odie, sino porque os Ama. Es una tentacion, desechadla, pensar que es imposible Amar sinceramente al Señor, despues de haberlo ofendido. Es una insinuacion del maligno. San Pedro, Apostol del Señor, de Quien recibio la potestad sobre los doce Apostoles. No nego a su Maestro?; No se arrepintio y Amo al Salvador y La Iglesia lo venera como Santo? Palabras del Santo Padre Pio www.conventopadrepio.it/ Vamos a mantenernos firmes en la

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